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TLC entre C.A. y EE.UU.
La mejor política migratoria
Francisco Imendia*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Estados
Unidos ha vuelto su mirada a la región. El momento es oportuno.
Manos a la obra. Trabajemos con creatividad y sin descansar hasta
lograr el tratado comercial
La semana pasada se llevó a cabo en el balneario de Pochomil,
Nicaragua, la reunión extraordinaria de presidentes centroamericanos,
donde se preparó la agenda que los mandatarios abordarán
con su homólogo George W. Bush, el próximo domingo
en la capital salvadoreña, de cara a la suscripción
de un Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados
Unidos.
Dos cosas muy relevantes, a nuestro criterio, emanaron de Pochomil:
primero, que Centroamérica hablará con una sola voz,
y segundo, la tesis de que la mejor política migratoria de
Estados Unidos hacia nuestra región lo constituye el TLC.
En una histórica conferencia de prensa, el Presidente pro-témpore
de Centroamérica, Ing. Enrique Bolaños, manifestó:
Hemos hablado de la posición unánime de Centroamérica
ante el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que será
conversada con el presidente Bush el 24 de marzo en El Salvador.
Esta muestra de unidad de los mandatarios de la región ha
sido reconocida por la comunidad internacional, por cuanto representa
un paso hacia delante en el proceso integracionista y un salto de
calidad hacia el desarrollo económico.
Sabemos que la economía global es un hecho irrefutable de
nuestros tiempos. Navegar contra corriente ante este fenómeno
es negarle a la región la posibilidad de competir en el mercado
internacional y estancarnos.
Por otra parte, el monocultivo, con todo y sus 500 años de
existencia, desde la época del añil, sigue siendo
una utopía, si pensamos que nos va a sacar del subdesarrollo;
sin embargo, creemos que la sumatoria de productos tradicionales,
a través de la diversificación productiva, y no tradicionales
compitiendo, en bloque, en el mercado global pueden traer beneficios
a millones de centroamericanos.
Los esfuerzos individuales en las parcelas centroamericanas son
insuficientes en un mundo tan competitivo. Sólo mediante
una integración que sea instrumento para insertarnos en la
economía mundial se puede construir una estrategia de desarrollo
coherente.
La región, con sus 400 mil kilómetros cuadrados y
35 millones de habitantes, se vuelve atractiva para los países
más industrializados del mundo.
Centroamérica podría convertirse en el mismo centro
del comercio mundial.
Ya contamos con importantes puertos y aeropuertos en ambos océanos.
Las carreteras se encuentran en constante renovación y, sobre
todo, hoy tenemos economías más abiertas que atraen
a la inversión extranjera.
Pasando al asunto de las migraciones, ¿por qué un
TLC con Estados Unidos se convertiría en la mejor política
migratoria?
Bueno, por muchos años, gran parte de nuestra fuerza laboral
ha tenido que emigrar a otros países, sobre todo a Estados
Unidos, en busca de prosperidad y mejores condiciones de vida.
Las guerras en Centroamérica y los desastres naturales han
empujado a nuestros connacionales a tomar la decisión de
cruzar la frontera norteamericana sin documentos y sin tomar en
cuenta que ponen en riesgo sus vidas.
Estamos orgullosos de nuestros hermanos lejanos, porque
no se olvidan de su familiares y los ayudan económicamente.
De esto también se benefician nuestros países. Con
su aporte cultural y participación ciudadana, los centroamericanos
están abriendo un espacio muy importante en Norteamérica.
Por su parte, Estados Unidos, con su política migratoria,
a través de los distintos programas, legaliza el estatus
de miles de centroamericanos, algo que reconocemos y agradecemos
por cuanto ha evitado la repatriación y también ha
significado alivio para nuestras economías, por medio de
las remesas familiares. No obstante, cada día es más
difícil que un inmigrante obtenga la residencia en ese país.
Es por ello que el TLC se convierte en la mejor política
migratoria para nuestra gente. El presidente Francisco Flores lo
definió claramente en Pochomil: Un TLC es la mejor
medida migratoria, porque si nosotros podemos ofrecerle trabajo
a nuestra gente, no tendrían que buscar el camino tortuoso,
difícil y doloroso de irse de manera ilegal a los Estados
Unidos.
La meta está trazada. Los presidentes se pronunciarán
con una sola voz en el encuentro con su homólogo George Bush.
Estados Unidos ha vuelto su mirada a la región. El momento
es oportuno. Manos a la obra. Trabajemos con creatividad y sin descansar
hasta lograr el tratado comercial.
No hay que perder tiempo. El pueblo centroamericano lo requiere.
Es justo. Es conveniente.
* Embajador de El Salvador en Nicaragua.
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