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Sting
dice presente
La
ceremonia de entrega de los premios Oscar se realizará el
domingo en un teatro flamante y reluciente, pero el espectáculo
incluirá toques de nostalgia destinados a recordar la Edad
de Oro del cine de Hollywood.
Los Angeles
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
La
productora de la ceremonia, Laura Ziskin, confía en que el
glamour de las estrellas, combinado con
la actuación de cantantes como Sting y Paul McCartney, y
de acróbatas como los del Cirque du Soleil, atraerán
a más televidentes este año que el año pasado,
cuando el programa registró los índices de teleaudiencia
más bajos en la historia del Oscar.
Ziskin dijo empero estar consciente de que el éxito de la
velada dependerá de las palabras y acciones de los ganadores
de la estatuilla, y no de las actuaciones de los artistas invitados
ni de las virtudes del Teatro Kodak, recién construido a
un costo de 94 millones de dólares.
El éxito del espectáculo depende de los
ganadores y de lo que hagan o digan, dijo Ziskin. Yo
puedo hacer mi trabajo muy bien, pero si ellos no resultan interesantes
o si recitan listas interminables de nombres para dar las gracias,
el espectáculo será aburrido.
En el almuerzo de los candidatos, Ziskin repartió minúsculos
cronómetros de plata que marcan los 45 segundos, es decir,
la duración recomendada para los discursos de aceptación.
Cuarenta y cinco segundos es mucho tiempo,
dijo Ziskin. Hay espacio para 137 palabras en 45 segundos.
Los artistas contratados para cantar las canciones postuladas son
Sting, McCartney, Faith Hill, Enya y Randy Newman.
La orquesta estará dirigida por John Williams, que ya ha
ganado un Oscar por sus composiciones para la pantalla.
Entre los presentadores de la velada figuran Mel Gibson, Tom Hanks
y Jennifer López, dijo Ziskin. Sting amenizará la
noche de Oscar.
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