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Centroamérica
se conecta
El
Salvador y Honduras están listos para interconectar sus mercados
energéticos. Ya se concluyó la línea de transmisión
y la subestación local. La inauguración será
el 11 de abril próximo
Evelin Galdámez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La
primera carretera eléctrica centroamericana está
concluida.
Los operadores del mercado eléctrico regional están
listos para ampliar la libre comercialización de energía
en la región.
Se trata del proyecto de interconexión eléctrico
entre El Salvador y Honduras, que es el único tramo de línea
que hacía falta para interconectar todos los mercados de
la región .
Los trabajos de instalación de la línea y la rehabilitación
y construcción de las subestaciones que le competen al país,
ya concluyeron, por lo que el país está listo para
importar y exportar energía a cualquier nación vecina.
Mientras los gobiernos de ambos países están preparando
la celebración del lanzamiento del proyecto, festejo que
está previsto para el 11 del próximo mes, los titulares
de la Comisión Ejecutiva del río Lempa (CEL) y de
la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), de
Honduras, se preparan para ampliar sus operaciones en el mercado
regional.
El proyecto de interconexión, que inició el 13 de
enero de 2000, debió haber entrado en operaciones a finales
del año pasado, pero los hondureños tuvieron inconvenientes
para dar la orden de inicio de las obras, y ahora ambos países
se alistan para ampliar las importaciones y exportaciones de energía.
De los 147 kilómetros de línea que tendrá
el proyecto, 93 fueron construidos por El Salvador y 54 por Honduras.
La línea, que seguirá una ruta paralela a la carretera
Panamericana y tendrá una capacidad de 230 kilovatios, interconectará
a las subestaciones 15 de Septiembre, en El Salvador, y Pavana,
en Honduras.
Para garantizar la capacidad de recepción y transformación
de la energía -ya que el sistema de transmisión local
es de 115 kilovatios-, se colocaron en la mencionada central salvadoreña,
autotransformadores de potencia de 156.3 MVA.
También se terminó la construcción de la subestación
Torrecillas, en La Unión, y se amplió la capacidad
de la subestación Pacayal, en San Miguel, lo cual facilitará
la comunicación de despachos de energía con la Unidad
de Transacciones (UT) y con la Enee, del vecino país.
Las obras, que tendrán un costo de $17.3 millones para el
país y $5.1 millones para Honduras, son financiadas en un
80% por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y el resto
por fondos de CEL y de la ENEE.
Beneficios
Con la construcción del mencionado tramo de línea,
los países del área podrán aumentar sus transacciones
de energía, así como asegurar el abastecimiento de
sus respectivos mercados.
También se espera que los distribuidores puedan obtener
precios más competitivos, porque sus proveedores ya no serán
solo los productores locales o los de Guatemala -con quienes el
país siempre ha negociado energía-, sino los de toda
la región.
Además, una vez que los operadores del mercado compren a
menores costos, los usuarios saldrían igualmente favorecidos,
ya que disminuirían las tarifas.
Las empresas de distribución ya no estarán obligadas
a comprar energía térmica para satisfacer la demanda
nacional, sino que podrán comprarle a los generadores que
ofrezcan los precios más bajos, en cualquier nación
vecina.
Otro de los beneficios es que se fortalecerá el sistema
de transmisión, ya que las líneas tendrán una
mayor capacidad de transporte de energía.
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