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Incendios
destruyen vegetación
Oriente ardió
San
Miguel. El 9 y 10 de marzo, los bomberos, militares y ambientalistas
lucharon contra una serie de siniestros en la zona oriental del
país
Evelyn Granados
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La
racha de incendios registrados desde el viernes hasta la fecha en
el oriente del país destruyó decenas de manzanas de
bosques. Sólo en La Unión, el Cuerpo de Bomberos enfrentó
siete emergencias durante el fin de semana.
A estas, se sumó el siniestro que consumió 10 manzanas
de zona protegida en la falda del volcán Conchagua.
El sábado, el Chaparrastique volvió a arder. Hace
un mes, el fuego arrasó con mil manzanas de vegetación.
Este último consumió 25 más, incluyendo cafetales.
Esta vez, el siniestro inició al sur del volcán, en
las fincas La Gloria y La Joya.
La rápida intervención de los trabajadores permitió
controlar el incendio y evitar su propagación.
Tanto en tierras unionenses como en migueleñas, la labor
fue conjunta. Los bomberos fueron apoyados por civiles, ambientalistas
y militares. En Conchagua, la Base Naval se incorporó al
trabajo.
El Ministerio de Medio Ambiente investiga cuáles son las
causas de tales acontecimientos. Se pretende determinar si detrás
de los siniestros existe mano criminal.
En lo que respecta a los siete incendios sofocados por los bomberos
unionense durante el fin de semana, el delito fue confirmado. Para
Elmer Alexander Quintanilla, jefe de la seccional de bomberos en
ese departamento, estos hechos están relacionados con leñadores
que buscan su materia prima.
El problema es que estos últimos fueron originados en terrenos
aledaños a una planta de gas propano, ubicada en la calle
que conduce hacia Playitas.
Es necesario que la gente esté consciente del peligro
de provocar incendios en esa área. Un tragedia de tal magnitud
puede cobrar la vida de muchas personas, recalcó.
La noche de lunes, los vecinos de la Avenida José Simeón
Cañas, de San Miguel, fueron testigos de la destrucción
de una venta de madera que se incendió.
El fuego habría iniciado por un corto circuito. El fuego
no pudo ser sofocado por la falta de hidrantes en la zona. Los más
cercanos no servían.
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