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PDVSA:
ejemplo para no copiar
Desde
cuando el petróleo fue descubierto en Venezuela a principios
del siglo pasado, los venezolanos se han referido a esta industria
como la gallina de los huevos de oro.
Por Blanca Hernández
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Esta nación es rica en recursos naturales tales como oro
hierro y diamantes, y sin embargo ha sido el petróleo el
rubro que la ha colocado en el mapa económico mundial.
Pero por estos días la empresa que controla el sector, la
gigante estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), está
pasando por tiempos de crisis.
Desde su nacionalización en 1976, heredó un excelente
equipo de ejecutivos profesionales entrenados en compañías
de calidad mundial como Mobil Oil, Shell, Texaco y Creole Petroleum.
Sin embargo, cada vez que el gobierno cambiaba de manos, muchos
de estos ejecutivos capaces fueron reemplazados por no simpatizar
con el partido de turno.
La presidencia de la petrolera ha cambiado tres veces en los últimos
dos años y medio. Muchas veces ha sido otorgada a militares
con poco conocimiento de la industria. Esto no sería tan
grave, si el país no dependiera tanto del rubro petrolero.
De acuerdo con el diputado por Primero Justicia, Julio
Borges, PDVSA estaría tan golpeada con este gobierno, que
la consecuencia sería venderla, como ha pasado con
otras empresas que han sido politizadas y partirizadas.
Incumpliendo compromisos
Una de las condiciones para que una empresa sea exitosa y funcione
adecuadamente, es que cumpla con los compromisos que adquiera. En
fecha reciente, PDVSA declaró fuerza mayor en
algunos de sus cargamentos de crudo para adecuarse a su cuota de
suministros en el marco de la OPEP.
El término fuerza mayor se refiere a eventos imprevistos,
fuera del control de quien la declara y que le impiden cumplir con
compromisos adquiridos. Por unirse a los recortes de la OPEP, Venezuela
ha tenido que dejar de suministrar a algunos de sus clientes, perdiendo
parte de sus mercados.
El problema con los recortes de la OPEP en su afán de aumentar
los precios del crudo a nivel internacional, es la pérdida
de mercados.
La OPEP está produciendo 21.7 millones de barriles diarios
lo cual representa 32% del consumo del mundo. Este es el nivel más
bajo de producción que dicha organización ha tenido
desde principios de los 80.
En casos como este Venezuela debe adoptar una posición independiente
ante políticas desacertadas. Las decisiones de una empresa
deben llevarse a cabo por profesionales en la rama y no por razones
políticas. Las intervenciones del gobierno en las empresas
por lo general contribuyen a que estas decaigan.
Esto nos trae una seria reflexión para nuestro país
con respecto a la importancia de respetar las leyes de mercado y
libre competencia.
Cuando el Estado se entromete a regular, los resultados son desastrosos.
El mismo libre mercado se encarga de que sus empresas dispongan
de la mejor mano de obra, de la mejor dirección y de la mejor
tecnología para satisfacer a los consumidores y proporcionar
ganancias a las empresas incentivando a continuar incrementando
la inversión.
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