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Una
Historia brillante....
La
película de Ron Howard con base en la vida de John F. Nash,
hijo, es una historia donde la realidad supera a la ficción
Manuel Bermúdez
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
La
historia de John Forbes Nash, hijo, y su esposa, la salvadoreña
Alicia Lardé, es tan sorprendente, que no ha dejado de generar
polémica. Algunos dicen que el director Ron Howard quiso
alivianar la historia al escamotear algunos aspectos de la vida
de Nash, que podrían resultar chocantes. Otros sostienen
que el ejercicio de recreación tanto de su enfermedad como
de su extravagante personalidad, sostenido por la actuación
maravillosa de Russell Crowe, es una cumbre en la carrera del director.
Nash fue un hombre complejo, con una personalidad difícil
y una historia continua de extravagancias. Su teoría matemática,
llamada teoría del juego, resultó un instrumento esencial
en la administración financiera, el mercadeo y las finanzas.
Sus aportes fueron claves para muchos desde que la presentó
en los años 50. Pero su vida le preparaba una trampa proveniente
de su propia mente brillante. Diez años después la
esquizofrenia lo envolvería para hacerlo confundir delirio
y realidad.
Locura
La locura es un punto fundamental en esta película y Howard
logra, apoyado en el trabajo de guión de Akiva Goldsman y
en el de edición de Mike Hill y Dan Hanley, crear una atmósfera
de confusión y expectativa. Desde luego, la interpretación
del australiano Russell Crowe, quizás la más lograda
de su vertiginosa carrera, logra una proximidad conmovedora del
público con el personaje.
El mismo Crowe ha confesado que se trata de uno de los trabajos
actorales más difíciles que ha enfrentado.
Cautivado por el personaje, cuando conoció a Nash sintió
que, a pesar de su esfuerzo, no había alcanzado la compleja
personalidad que trataba de transmitir.
Este reto de representar a una genio traicionado por la psicosis,
ya había lanzado a la fama al actor, también australiano,
Goeffrey Rush, en su célebre papel del pianista David Helfgott,
de la película Shine, con la que ganó
el Oscar hace cuatro años.
Renacer
Desde la psicosis de Nash, que se siente perseguido por un complot
internacional, su vida cae en desgracia. En ese momento del filme
alcanza el papel más significativo el trabajo de Jennifer
Connelly como Alicia Lardé. La bella e inteligente esposa
asume que Nash tiene posibilidades de recuperación.El genio
matemático logra luchar contra sus trances alucinatorios
y decide enfrentar sus fobias y temores.
Finalmente, ella lo acompaña a recibir el premio Nobel.
Una historia brillante, donde una vez más la realidad superó
a la ficción.
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