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En
defensa de la vida
Bienvenido presidente Bush
Julia Regina de Cardenal
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
No
debemos temer a enseñar la abstinencia a nuestros niños.
Por eso, aumentaré la financiación de la abstinencia
en el presupuesto, dijo Bush
No debemos tener miedo a enseñar lo correcto,
ha manifestado el presidente de Estados Unidos, George W. Bush,
refiriéndose a su decisión de retirar la ayuda federal
a los programas que fomentan el uso del preservativo para evitar
embarazos no deseados.
A finales de enero, el líder político manifestó
que los programas de sexo seguro -que alientan el sexo
experimental y que consideran que el único camino realista
para los jóvenes es el del preservativo y la contracepción-
han sido un fracaso, observando cómo año tras año
se disparan los embarazos precoces y aumentan las infecciones por
transmisión sexual. Se comprometió a otorgar más
dinero público para la promoción de las campañas,
que contemplan la abstinencia sexual entre los escolares del país.
No debemos temer a enseñar la abstinencia a nuestros
niños. Por eso, aumentaré la financiación de
la abstinencia en el presupuesto, dijo Bush. La primera
parte de nuestra filosofía común dice que debemos
fijar estándares altos, tener grandes expectativas y creer
en cada niño, concluyó. El 26 de febrero anunció
una inversión de 135 millones de dólares para programas
de educación para la abstinencia.
A principios de este año, la influyente Asociación
Médica de Texas comunicó que apoyará los programas
de abstinencia por considerar que son la forma más
saludable y efectiva para prevenir el embarazo y las Enfermedades
de Transmisión Sexual (ETS) entre los adolescentes.
El Dr. Gill, miembro de la directiva de la organización,
afirmó no tememos tomar una posición firme sobre
conductas de riesgo ante las drogas, el tabaco y el alcohol. No
hay razón para que nos asustemos ante la posibilidad de optar
por una posición, especialmente cuando se sustenta en la
evidencia científica.
El 4 de febrero, Vida Humana Internacional anunció que el
presidente Bush no le dará ni un centavo a la organización
abortista Fondo de las Naciones Unidas para la Población
(FNUAP). El informe recordaba cómo el FNUAP ha colaborado
con el programa del gobierno chino de un solo hijo por familia,
que incluye abortos y esterilizaciones forzosas y hasta el infanticidio,
sobre todo de niñas.
Luego, Bush propuso clasificar a los que no han nacido, desde la
concepción en adelante, como niños no nacidos. El
objeto es lograr que las madres embarazadas de bajos ingresos puedan
recibir atención médica para sus bebés no nacidos.
Inmediatamente los grupos pro aborto vociferaron en contra de la
medida, pues ésta reconoce el estatuto de persona del no
nacido. El aborto es legal en Estados Unidos desde la concepción
hasta el día del nacimiento y por cualquier motivo. Enfurecidos,
los abortistas acusaron al Gobierno de Bush de estar ejecutando
una maniobra política para acabar con el aborto legal en
Estados Unidos.
A pesar de las críticas en su contra, el 22 de febrero, el
Presidente de los EE.UU. felicitó a los participantes de
una marcha por la vida, por su dedicación a la noble causa
de la vida humana. Por cerca de 30 años, estadounidenses
de todos los estados se han reunido en la explanada de Washington
para marchar por la vida. Todos ustedes creen, como yo, que
toda vida tiene valor, que nuestra sociedad tiene la responsabilidad
de defender a los más vulnerables y a los débiles,
a los que no son perfectos y aun a los no deseados, y que nuestra
nación debiera establecer una meta muy alta, que los niños
no nacidos debieran ser bienvenidos a la vida, y ser protegidos
por la ley. El aborto es un tema que divide profundamente a nuestro
país. Debemos superar la amargura y el rencor buscando entendernos
como sea posible. Una sociedad generosa valora toda vida humana.
Somos una sociedad que tiene suficiente compasión, riqueza
y amor para cuidar tanto de las madres como de sus hijos,
concluyó entre aplausos.
Además, en junio de 2001, urgió al Senado de EE.UU.
a apoyar una prohibición efectiva de la clonación
humana, siendo aprobada por la gran mayoría de votos de ambos
partidos.
El líder político nos honrará con su visita
este mes. Esperamos que su ejemplo en la valiente lucha por la defensa
de la vida, la familia y la dignidad de la persona sirva para que
nuestros gobernantes se comprometan a defenderlos de la misma manera.
Como salvadoreños que reconocemos a todo ser humano
como persona humana desde la concepción (Art. 1 de
la Constitución) le damos la más cordial bienvenida,
ofreciendo nuestras oraciones para que no desfallezca. Que Dios
lo bendiga, lo proteja y lo siga inspirando.
* Columnista de El Diario de Hoy
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