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Municipios
saludables
Promoción
de la salud, el nuevo concepto
Héctor Silva
La salud física y mental es uno de los derechos humanos
que merece el respeto más absoluto. En El Salvador, sin embargo,
ésta es precaria al grado que figura entre las naciones con
mayores índices de mortalidad, no obstante, a que casi todas
las enfermedades que provocan estas muertes son previsibles.
Por citar algunos parámetros, 12 mil niños fallecen
anualmente por desnutrición; 41 de cada 1000 por enfermedades
respiratorias, diarreicas y virales, mientras en los adultos las
causas externas ocasionan el 35% de los decesos, de los cuales el
50% son homicidios y de estos el 27% suicidios, vinculados con desajustes
mentales.
La salud de la población podría estar al menos al
nivel de otras naciones de la región, como Costa Rica, si
el Estado cumpliera lo que la Constitución le manda en este
rubro, lo cual debe comenzar por el diseño de un sistema
nacional de salud pública, que incluya cambios profundos
en lo social y económico (educación, empleo, vivienda
y ecosistema estables).
Las municipalidades no tienen un mandato del tenor que lo tiene
el Ejecutivo ni los recursos suficientes para llevarlo a cabo, pero
como parte del Estado que son no escapan a dicha responsabilidad.
En este contexto, en San Salvador ejecutamos desde 1997 la estrategia
de Municipios Saludables en los mercados, Centros de
Desarrollo Infantil, en las comunidades y en la misma Alcaldía
cuyo centro es la promoción de la salud, que
consiste en proporcionar a la gente los medios necesarios para ejercer
un mayor control de su propia salud y así poder mejorarla.
Ello se traduce en el descenso de la salud curativa y el ahorro
de recursos.
Además, el proyecto no se restringe al quehacer del personal
médico edilicio entre los que figuran 25 doctores, 7 psicólogos,
11 promotores y 18 enfermeras -aunque en el actual nivel del proceso
recae en ellos la responsabilidad mayor-, sino que abarca otras
a instancias como Saneamiento Ambiental, Renovación Urbana,
Centro Histórico, Parques y Jardines, entre otros.
En los mercados cada año damos un aproximado de 40.000 atenciones
de tipo curativo preventivo, particularmente a los niños
menores de 5 años, mujeres en edad fértil, embarazadas
y al grupo de la tercera edad; mientras las usuarias y los puestos
tienen un control periódico, sobe todo las manipuladoras
de alimentos.
Se incrementó las citología para detectar el cáncer
uterino y se han formado comités de salud y juntas directivas
para impulsar campañas de saneamiento en donde participan
las usuarias. A más salud más beneficios.
A las 7 guarderías se les cambió la concepción.
Ahora son Centro de Desarrollo Infantil (CDI), dirigidos por sicólogos.
Ya no sólo se cuidan niños sino que se les da una
atención integral por lo que fue preciso, entre otras cosas,
preparar al resto del personal con base en el nuevo concepto. Se
constituyeron comité de padres de familia para que sean ellos
los actores principales en la solución a algunos problemas.
Asimismo, para atender a los 4 mil 500 empleados municipales existen
4 clínicas empresariales. Se han constituido comités
de salud, integrados por el personal médico y los trabajadores
para ubicar los departamentos con mayor riesgo y buscar formas de
solución.
Trabajamos en formar el departamento de higiene y seguridad industrial
para disminuir los accidentes de trabajo. En el 2001 se organizaron
comités en las clínicas empresariales y nos proponemos
reorganizar sub comités en los departamentos, para después
formar un organismo central.
Por otra parte, trabajamos en 60 comunidades de alto riesgo con
11 promotores y la colaboración de estudiantes de medicina
y enfermería, en cada una de las cuales se han organizado
comités con una misión de salud, que incluyen elaboración
de mapas de riesgo, y líderes, realización de campañas
de vacunación, tomas de citología y saneamiento.
Estos organismos manejan datos estratégicos como atender
a la población en particular a los menores de 5 años
y a mujeres en edad fértil.
Proyectaremos en un corto plazo la descentralización de
las clínicas y la formación de comités por
departamentos; mejorar el aspecto nutricional en los CDI y realizar
un censo de la población de los mercados (cuántas
están vacunadas, si tienen control prenatal).
En las comunidades redoblaremos esfuerzos en la organización
comunitaria, consolidar un censo para que a corto plazo tengamos
unidades bien organizadas con coberturas de citología arriba
del 75%, vacunación arriba del 85%, y charlas educativas
continuas en torno a la transmisión de dengue y salud sexual
reproductora, entre otros.
Sería falso decir que ya resolvimos la salud en la capital;
sin embargo, es claro que el proceso de municipios saludables ha
dado sus frutos.
*Alcalde de San Salvador.
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