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Sin
galladas
El Municipal Limeño es súper líder con nueve
puntos, pero sabe que aún tiene mucho camino por recorrer.
Carlos Vides
Tres
salidas a la cancha, tres victorias. Un inicio perfecto para Municipal
Limeño, que con nueve puntos avanza con paso arrollador en
las primeras fechas del Torneo Clausura 2002.
Hay ambiente de victoria en Santa Rosa de Lima, pero el técnico
gallero, Oscar Benítez, no se deja llevar por
la buena racha. Cuando se va así, hasta se puede pensar
que no hay errores, y que no hay que decir nada. Pero cada entrenamiento
es una corrección y una exigencia, porque a veces el acomodamiento
y la actitude mental es lo que más pesa cuando se ha arrancado
bien, dijo, durante la práctiva matutina de ayer en
el Estadio Ramón Flores Berríos.
Hemos arrancado bien, pero eso no significa que la historia
está escrita. Faltan todavía quince juegos, y cualquier
cosa puede pasar. Los que tenemos experiencia de andar en esto sabemos
que no hay escrito nada, y eso les transmito a los jugadores en
cada entrenamiento, comentó Benítez.
Desesperación bandera
El técnico dijo estar conciente de que su rival del domingo,
el Atlético Marte, no será un equipo fácil,
dada la entrega que han mostrado sus jugadores para librar al club
bombardero del descenso.
Aunque Marte últimamente ha andado en la zona baja,
yo siempre respeto a un equipo de tradición, consideró
el estratega. Porque estar más de 45 años en
la historia de nuestro fútbol no lo escribe cualquiera,
agregó.
Marte tiene historia, ya ha tenido momentos de vuelo y momentos
en que ha estado abajo, pero ahí está la grandeza
de estos equipos, que saben levantarse y encumbrarse, así
que sabemos que el partido del domingo será un partido duro,
porque van a venir a luchar, dijo.
El equilibrio
Benítez recordó el juego ante San Salvador -hace dos
fechas- para ilustrar cómo piensa plantear a sus jugadores
ante un cuadro cerrado y necesitado de ganar puntos.
Incluso los equipos llamdos grandes, cuando vienen a Santa
Rosa tienden a especular, no ir a atacar, a cuidarse muy bien las
espaldas para limitar la velocidad de nuestros jugadores. A mí
me preocupa más lo que haga mi equipo, que mantenga la calma,
dijo el timonel limeño. Sabemos que tenemos noventa
minutos, y no tenemos que desesperarnos, porque si hacemos nuestro
juego, el gol va a llegar, finalizó.
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