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No
habrá mediación de PDDH
Las
salas de consulta externa de los diferentes hospitales nacionales
lucieron vacías, ante la ausencia de los pacientes afectados
por el paro de transporte.
María T. Pérez
El Diario de Hoy
La decisión del gobierno de no dar marcha atrás al
retiro de buses antiguos cerró las posibilidades de buscar
un diálogo entre las partes, lamentó ayer la procuradora
para la defensa de los derechos humanos, Beatrice de Carrillo.
La funcionaria también reclamó la falta previsión
del gobierno para enfrentar la necesidad de los usuarios, que debieron
caminar o buscar alternativas poco seguras para movilizarse.
Además arremetió contra los buseros que, con estrategias
de violencia, pretenden revertir la salida de las unidades con 15
años de antigüedad.
Según de Carrillo, el Viceministerio debió preparar
un plan de contingencia para evitar atropellos a los pasajeros y
llenar las necesidades de movilidad.
El paro de buses decretado desde el lunes por la noche fue considerado
como un atropello a los derechos humanos de los pasajeros.
A juicio de la funcionaria, la crisis del transporte se convirtió
en cuestión política y de intereses económicos.
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