| |

Amor
y amistad
El
amor y la amistad se parecen en la necesidad que generan para poseerlos.
El amor es el agua que rejuvenece, vitaliza, nos da la energía
emocional para seguir adelante.
Janet Cienfuegos
La
amistad es la savia que equilibra nuestro sistema nervioso, nos
da esa alegría que necesitamos para sentirnos mejores personas,
nos da estabilidad como seres humanos.
La amistad es tan valiosa y en muchas ocasiones, más duradera
que el amor.
Pero muchas ocasiones hay en que el amor nace de una relación
de amistad, otorgándole al primero una categoría más
sublime al poder contar con un amigo o amiga en la persona que se
ama.
Es verdaderamente hermoso cuando de la amistad surge una relación
de amor, aunque no por ello aquella sea menos valiosa.
Los amigos y amigas buenas son como perlas que debemos cuidar con
el más primoroso cariño.
Las buenas y buenos amigos sencillamente son aquellos que permanecen
en cualquier circunstancia, por más difícil que esta
parezca.
Amigos con quienes se comparte no solo en los buenos ratos, que
generalmente son los menos, capaces de reconfortarnos con su sola
sonrisa, su palmadita a tiempo y, sobre todo, su cariño incondicional.
Los buenos y buenas amigas son un regalo de Dios.
Un regalo que se vuelve doble cuando de una relación amistosa
resulta otra de amor verdadero.
Porque es entonces cuando contamos con una persona que además
de ser nuestro confidente, es esa capaz de sacarnos suspiros a toda
hora, de hacernos volar y recorrer las estrellas, compartiendo con
nosotros no solo las noches de luna llena junto al mar, sino nuestras
aflicciones más profundas.
Y no es que se necesite de un 14 de febrero para decirle a esas
personas cuánto significan para nosotros, es solo que podemos
utilizarlo como uno de los mejores pretextos para ese fin.
Decirles a nuestros amigos y amigas cuánto significan, lo
importante que son para nosotros, lo mucho que aportan a nuestra
vida con su sola presencia, no está de más, sin importar
el día que sea.
Al igual que decir y demostrarle a esa persona que se ha robado
nuestro corazón, cuánto significado tiene en nuestra
vida, será algo que nunca estará de más, porque
aun cuando esa persona no nos lo manifieste, nosotros sabemos bien
lo importante que es manifestarle a los demás nuestro afecto.
Cosas sencillas, pero al fin y al cabo la vida está hecha
de detalles, pequeñas acciones que no solo nos vuelven mejores
personas sino que nos aportan una cuota inmensa de felicidad.
|
|