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El Ejército se niega a intervenir en Venezuela
La cúpula militar rechaza ser "árbitro"
en el conflicto tras el tiroteo contra la oposición a Chávez
Las Fuerzas Armadas venezolanas rechazan intervenir o arbitrar en
la crisis nacional, peligrosamente agravada por una huelga general,
que este lunes cumple ocho días, contra la presidencia de
Hugo Chávez y el asesinato de tres opositores, por pistoleros
supuestamente vinculados al oficialismo.
CARACAS, VENEZUELA
SERVICIOS CABLEGRAFICOS.--
El Diario de Hoy
internacional@elsalvador.com
El
general de división, Julio José García Montoya,
jefe del Ejército, advirtió ayer, no obstante, que
acudirán en defensa de la democracia, la Constitución
y la convivencia cuando las vean gravemente amenazadas. "El
sector que controla el poder mediático", en manos de
la oposición el más influyente, fue acusado por el
general de aplicar una "guerra psicológica" para
capitalizar la voluntad de los cuarteles.
El ministro de Defensa, José Luis Prieto, flanqueado por
los comandantes de todas las armas, compareció anoche por
radio y televisión, para garantizar que preservarán
el funcionamiento de la estatal Petróleos de Venezuela (PVDSA),
parcialmente paralizada, y negar los anuncios sobre desobediencias
o detenciones de dos generales, efectuados por jefes militares dados
de baja en abril como insurrectos.
"Muy a pesar mío, tengo que denunciar a los que, tratando
de desinformar, tratando de crear confusión, con fines inconfesables,
con propósitos perversos", manifestó el ministro,
en clara referencia al grupo de generales disidentes de la Plaza
de Francia, "informaron hoy [por ayer] que el general de división,
Federico Valecillo, comandante de la fuerza áerea, habría
renunciado a su cargo, y que el general, García Montoya,
comandante del ejército estaría preso".
Embargar camiones
Sin embargo, el presidente Hugo Chávez amenazó el
domingo con tomar el control de empresas privadas relacionadas con
el transporte de combustibles para asegurar el abastecimiento de
gasolina para el mercado doméstico.
Decenas de militares fueron desplegados ayer en las estaciones de
gasolina de la zona metropolitana de Caracas para garantizar las
instalaciones que enfrentan fallas en sus suministros de combustible
a consecuencia del paro general que se inició el 2 de diciembre.
El mandatario anunció el inicio de un plan nacional, con
el apoyo de militares, para enfrentar la huelga que mantienen los
trabajadores petroleros de los niveles altos y medios que ha llevado
a la parcial paralización de la estatal Petróleos
de Venezuela S.A. (PDVSA).
Chávez advirtió a los propietarios de empresas de
cargas de combustibles que enviará tropas de la guardia nacional
y el ejército a requisar sus camiones si insisten
en mantenerse plegados a un paro general convocado por grupos opositores
y que el domingo cumplió su séptimo día.
Están dejando de prestar un servicio público
y eso es un delito, indicó el mandatario venezolano
en su programa dominical de radio y televisión. Podemos
requisar estos vehículos.
Desde la semana pasada, tropas de la guardia nacional acompañan
a los camiones cisternas en sus rondas después que algunos
choferes se quejaron que sus entregas eran rechazadas por los gerentes
de las estaciones de servicio. Los rumores de escasez de gasolina
son insistentes en esa región, pese a los desmentidos de
las autoridades.
Los problemas de abastecimientos de las estaciones de gasolina se
agudizaron en los últimos días debido a la paralización
parcial de los embarques de gasolina desde las principales refinerías
del país, la ausencia de transporte de carga marítimo
y terrestre de combustibles y la demanda excesiva de gasolina que
se desato debido al paro.
Marcha de luto y silencio
Manifestantes opositores marcharon ayer en una silenciosa y larga
caravana en el este de Caracas para acompañar hasta el cementerio
a los familiares de las tres personas que fueron asesinadas durante
un tiroteo ocurrido hace dos días en la Plaza Francia mientras
crece la tensión en el país.
Trajeados de negro y portando banderas venezolanas e imágenes
de vírgenes y Jesucristo, centenares de manifestantes recorrieron
en silencio algunas de las principales calles del este de la capital
para rendir homenaje a los tres fallecidos el 6 de diciembre cuando
un grupo de personas dispararon contra una concentración
opositora.
Varios centenares de policías resguardaron la marcha de opositores
del presidente Hugo Chávez.
La caminata de unos cuatro kilómetros concluyó en
los alrededores del cementerio de La Guairita donde centenares de
personas se aglomeraron para acompañar a los familiares de
las víctimas durante los actos de sepelio.
Estoy aquí para honrar la memoria de gente que fue
vilmente asesinada por exigir, como exijo yo, que en Venezuela podamos
vivir en paz y libertad'', dijo María Lozada, una ama de
casa de 27 años.
Muchos de los que estamos aquí podríamos ser
hoy los muertos, porque alguna vez visitamos la plaza ...(para)
pedir que Chávez se vaya'', agregó Lozada.
La primera de las víctimas en ser enterrada fue la estudiante
Keyla Guerra de 18 años.
Centenares de amigos y familiares de la joven acompañaron
el féretro que estaba cubierto de flores.
Es deprimente ver que una persona tan joven muera a manos
del odio de otras personas. Esta es una muerte de odio. Ya quedó
como una mártir de la libertad'', dijo Marylena Hernández
de 24 años quien es amiga de la familia Guerra.
El presidente Chávez condenó los violentos sucesos
durante su programa radiotelevisado ``Aló Presidente''.
Vuelven a negociar
El Gobierno y la oposición venezolana endurecen sus posturas,
pero se muestran dispuestos a negociar.
Pese a que representantes gubernamentales y de la alianza opositora
Coordinadora Democrática continuaron firmes en sus posiciones
encontradas, el secretario general de la OEA, César Gaviria,
abrió anoche una puerta a la esperanza.
"Después de una semana tan difícil y todavía
en un clima de conflictividad tan grande, es importante poder decir
que hemos reiniciado nuestras actividades", dijo el máximo
representante de la Organización de Estados Americanos (OEA),
tras anunciar la reanudación de las negociaciones.
Además, consideró muy positivo retomar las "responsabilidades",
y que los miembros de la "mesa de negociación"
fueran "conscientes de la necesidad de llegar a resultados".
Las conversaciones quedaron interrumpidas el 30 de noviembre pasado,
después de que Gaviria fracasara en su intento de que las
partes llegaran a un acuerdo para evitar la huelga general opositora
que comenzó el pasado lunes.
"Obviamente, hemos hablado de la conflictividad que hay en
el país, de la necesidad de resolver el tema del paro",
dijo el representante de la OEA, sin atreverse a precisar si "estamos
cerca de una solución".
El representante de la Coordinadora, Timoteo Zambrano, ya había
advertido previamente a la reanudación de la mesa de que
irían con "exigencias más fuertes", dada
la "escalada del conflicto" por la muerte de los manifestantes
opositores.
30% de las estaciones de gasolina de las principales ciudades del
país se encuentran desabastecidas. A consecuencia del paro
la producción de crudos se redujo en 1.9 millones de barriles
diarios lo que representa cerca de la 68% de la generación
petrolera del país.
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