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El
Salvador en perspectiva
Reformando a los reformadores
Mario Rosentha
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.co
Un
anhelo vehemente de reforma y un afán incontenible de modernizar
apasiona a las fuerzas políticas y comerciales del país,
que por todos los medios de divulgación pregonan que apuestan
por los cambios.
Esta iniciativa tiene el apoyo incondicional de todos los sectores
del país, menos de los que son afectados, como por ejemplo:
los médicos huelguistas y las personas que perderán
su trabajo por el muy discutido Decreto 1024, que cambia en forma
radical el sistema operativo del ISSS.
Las disposiciones para modernizar el sistema de transporte colectivo
y reducir la contaminación ambiental en el país es
otro. El anillo periférico tiene sus partidarios; los que
se oponen son los dueños de las casas que se tendrán
que demoler. Todo el mundo aplaude para apretar la cuerda a los
abusos del financiamiento con el tesoro público de las campañas
electorales, para fomentar la democracia representativa, menos los
diputados que lograron ser electos con esa ayuda y nunca pagaron,
aunque han cobrado sus sueldos con regularidad.
La Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales
de la Asamblea Legislativa invitó a las (otras) instituciones
gubernamentales y las no gubernamentales, y a todas las personas
interesadas en participar en el Primer Foro de Reformas Constitucionales,
que se llevará a cabo a partir del 11 de diciembre.
La agenda del Foro no es abierta, pero ampara los puntos constitucionales
más álgidos y sensibles en estos momentos, como lo
son la inviolabilidad de las comunicaciones y documentos en esta
era de la cibernética; la regulación de los servicios
médicos públicos; las atribuciones de la Policía
Nacional Civil, y lo más importante, el control de la corrupción
que se busca con la transformación de la Corte de Cuentas
en la Controlaría General de la República.
Cada rubro de la agenda merece cuidadoso escrutinio. Todos afectan
la vida nacional, tanto en su aspecto general de conducir el gobierno
como el efecto que tiene sobre las vidas de los individuos. La Asamblea
Legislativa ha propuesto una serie de enmiendas que serán
discutidas en el Foro. La pregunta que surge es ¿qué
persiguen las enmiendas? Por ejemplo, al ciudadano le interesa saber
si la enmienda propuesta al Art. 24, que extiende la inviolabilidad
de las comunicaciones a amparar los papeles y documentos privados,
es sólo con relación a determinados crímenes
o si se aplicará a procedimientos en general.
La propuesta de incluir investigar los delitos en el
último párrafo del Art. 159, que determina las funciones
de la Policía Nacional Civil, parece entrometerse en las
atribuciones de la Fiscalía General de la República,
que en el inciso 3 del Art. 193 claramente se lo encarga. La política
moderna tiende a reducir los poderes de la policía, pero
esta propuesta parece ir al revés.
En cuanto a las enmiendas propuestas al Art. 195, la finalidad es
transformar a la Corte de Cuentas en la Controlaría General
de la República. Muchos de los mecanismos recomendados por
consultores internacionales en la última década fueron
incorporados al régimen por medio de una ley secundaria en
1995. El cambio más importante ha sido descartar el control
previo y sustituirlo por la auditoría, que siempre es posterior.
No obstante, la gran duda es si se reformará el sistema actual
de la elección por la Asamblea de los titulares o quedará
sin reformarse la situación anómala de que éstos
sean juez y parte. Un grupo de ONG presentará al Foro una
propuesta de enmienda que incorpora las medidas para corregir las
anomalías actuales y librar la futura Controlaría
del control político partidista de que padece en la actualidad.
Los resultados de este Foro revelarán si en verdad se permitirá
a los ciudadanos participar en la vida pública y si hay voluntad
para instalar mecanismos eficientes e imparciales para la rendición
de cuentas de los funcionarios.
*Escritor y columnista de El Diario
de Hoy.
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