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Tema para meditar
La nueva era bíblicamente

Edgar López Bertrand*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

Desde los albores de la historia el hombre ha soñado con la llegada de una “edad de oro” para la humanidad, de un mundo feliz y perfecto en el que no hubiera ni enfermedad, ni pobreza, ni guerra, ni hambre, ni limitaciones, ni divisiones.

Este ha sido el camino abierto para que transite la táctica que el enemigo de Dios está empleando para atacar a la humanidad y que, por su envergadura, posiblemente sea la conspiración final, como dice Juan María Argudo, un pastor-escritor del viejo mundo.

La nueva era es como una red de redes conformada por muchos individuos y grupos que coinciden en una cierta visión del mundo y una aspiración común de cambiarlo. Lo que les une no es una estructura organizativa ni un código de doctrinas bien definidas, sino una misma mentalidad y una comunicación muy fluida, su presencia e influencia abarca todos los campos y facetas de la vida contemporánea, que penetra en todas las estructuras sociales para provocar un cambio de conciencia a nivel mundial que podríamos decir que estamos en la antesala de la implantación del reinado del Anticristo.

Los nuevaeristas creen que el mundo está al borde de un profundo descubrimiento, y sustentan esta afirmación basados en que, según ellos, el sol, cada 2160 años, cambia de posición de un signo del Zodíaco a otro y ese cambio, supuestamente, señala una transformación profunda en la vida de los hombres.

Así afirman que hace unos 2000 años, cuando el sol se ubicaba en el signo de Aries, la religión del pueblo de Israel representaba la evolución espiritual más avanzada del hombre. Luego el sol pasó a Piscis y comenzó la era del cristianismo. Pero muy pronto, es decir en el año 2160, el cristianismo ha de desaparecer.

Cabe aclarar que en el curso de nuestra investigación, la cual ha durado más de cuatro años, ha habido cambios de opinión y de posición de los nuevaeristas. Hasta fines de 1999, ellos afirmaban categóricamente que todo iba a cambiar con la llegada de 2000, después hubo una “corrección”, según ellos, producto de una cuestión interpretativa, ya que en realidad el cambio se daría al comenzar 2001, ya que allí es cuando comenzaba el nuevo milenio. Sin embargo, como todos sabemos, nada pasó en ese entonces. Ahora ellos han fijado una nueva fecha: el 2160.

Obviamente, nosotros, los cristianos y quienes escudriñamos la Santa Escritura, sabemos que nada de eso es verdadero, ya que nadie conoce los tiempos, sino Dios. “Pero acerca de los tiempos y de las sazones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba...” (1 Tes. 5:1). Cuando el sol pase al signo de Acuario, dicen que comenzará entonces la famosa “era de Acuario”, en la que habrá una sola “ciencia” que superará a toda religión.

Muchos promotores de la nueva era ya están ansiosos del cambio y trabajan para acelerarlo con técnicas para elevar la conciencia. Un nuevo orden “glorioso e ilimitado” de paz, prosperidad y perfección estaría por llegar.
Su influencia se ha hecho sentir tanto, que los que popularizan el movimiento y sus creencias son a menudo visibles en nuestros televisores, en los cines, en los horóscopos, en las tiendas, en los centros naturistas, etc. Aun los deportes y los programas de ejercicios físicos, entrenamiento motivacional, consejería psicológica e inclusive las clases de religión son canales para la transmisión del pensamiento nuevaerista.

En Estados Unidos, por ejemplo, según el Departamento de Encuestas SRI, de California, más de 50 millones de americanos están interesados en prácticas de la nueva era (control mental, misticismo, etc). Casi la mitad de toda la población adulta (47%) cree haber tenido alguna vez contacto con algún muerto. Aproximadamente 43 millones de personas ahora creen en la reencarnación, un principio clave de la concepción nuevaerista, y un 21% apoya la labor de los médiums, lo que los nuevaeristas llaman “canalizadores en trance”.

Para muchos, la nueva era ya se ha convertido en “un nuevo estilo de vida”. Y aunque parezca increíble, otros lo toman como “su religión”. Hace unos años la organización encuestadora Gallup reveló un dato: El 50% de los niños en edad escolar creía en la astrología, sin embargo, esa cifra ha subido de manera alarmante, sobre todo, en este año, luego de que se estrenara el film “Harry Potter y la piedra filosofal”, una de las más taquilleras de los últimos tiempos. ¿Qué pretende la nueva era? Hacer creer al hombre que Dios no es necesario en nuestras vidas, que el hombre por sí solo puede gobernarse, curarse y crear un estado tan bello, que no hace falta que Cristo regrese a establecer su reino sobre esta tierra.

No te dejes succionar por este estado emocional de la nueva era, creyendo que tú eres tu propio dios. Recibe a nuestro Señor Jesucristo como tu único y suficiente salvador personal.
*Pastor.

 

 

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