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Hacienda pide rapidez a la Asamblea
Se agota el tiempo para el Presupuesto
Las apropiaciones para pensionados, maestros y las elecciones
del año entrante serían las primera afectadas si el
2003 arranca sin Presupuesto
José Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El Ministerio
de Hacienda hizo ayer un llamado urgente a la Asamblea Legislativa
para que reflexione sobre las consecuencias que tendría la
no aprobación en lo que queda del año, del Presupuesto
General de la Nación para el 2003.
Los diputados de oposición se han dedicado más a temas
coyunturales como la discusión del decreto 1024, lo que ha
distraído la atención sobre el plan anual de gastos
del país, dijo el titular de Hacienda, Juan José Daboub.
Hace mes y medio todos los ministros de Estado despejaron las dudas
de los legisladores sobre sus respectivas carteras, pero al parecer
el tema presupuestario no está entre las prioridades parlamentarias,
según Daboub.
Al respecto, señaló que el Presupuesto no sirve sólo
para cubrir los gastos de funcionamiento del Estado sino también
las inversiones proyectadas para el próximo año.
En el tema de pensiones hay planeados $30 millones arriba
de los desembolsados en 2002. De aprobarse tarde o de no aprobarse,
se corre el riesgo de que haya un impacto en la gente que pide su
pensión, apuntó.
Un evento que saldría muy afectado es la organización
de las elecciones de marzo del próximo año, tanto
por el presupuesto del Tribunal Supremo Electoral (TSE) como por
el lado de las elecciones en sí. Esto tiene un impacto
en algo que ellos (los parlamentarios) deberían estar interesados.
También se afectaría el reconocimiento o bonos de
calidad que hace el Ministerio de Educación a los maestros,
ya que se asignará un 5% adicional sobre su salario, el que
no se les daría de no aprobarse los gastos de funcionamiento.
Además, dijo Daboub, está el retraso en la inversión
pública como infraestructura, escuelas, caminos, carreteras,
desarrollo local, obras agrícolas, etc. Si el Presupuesto
es aprobado en el próximo año, hay procesos de licitación
que se atrasarían, como es el caso de las construcciones
que deben efectuarse en verano, las cuales tendrían que dejarse
para el 2004.
Y si estas obras no se ejecutan, se generarán repercusiones
negativas en la actividad económica. No habría lugar
al dinamismo que siempre trae este tipo de obras.
En el caso de la educaicón, el primer problema será
la imposibilidad de contratar más maestros.
A esto se le añade el rubro del financiamiento externo ya
que el Presupuesto 2003 requiere que se le aprueben al fisco $362
millones en bonos para su pleno desarrollo (en 2002 se aprobaron
$479 millones).
Por más de 70 años el Presupuesto nunca se había
reducido y ahora, además de bajar, disminuye el déficit
fiscal, se reduce el gasto y se aumenta la inversión,
destacó el funcionario, al insistir en que la Asamblea no
ha presentado argumentos técnicos para justificar la demora
en su estudio.
Las cifras
Daboub explicó que los rubros que más perjudicados
saldrían con el retraso en la aprobación de las partidas
de gasto del Estado serían la inversión social y productiva.
Acá se incluyen incrementos en los gastos de infraestructura
por $120 millones; educación, por $92 millones; desarrollo
local, con $91 millones; salud, con $22 millones; infraestructura
de la Universidad de El Salvador, por $10 millones; agricultura,
para la que hay $13 millones; gastos de pensiones por $198 millones;
bono a los maestros de $23 millones, y las partidas para el Tribunal
Electoral y para las elecciones, que representan $22.5 millones.
Nos cuesta entender que algunos partidos políticos
no le hayan dado la importancia que esto merece. Hacemos un llamado
a los legisladores para que pongan en prioridad número uno
la aprobación del Presupuesto, puntualizó el
Ministro.
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