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Un
nacimiento excepcional
El
nacimiento del Niño Dios es representado de diferentes formas
en los hogares salvadoreños. Los miembros de la Agrupación
Heraldos del Evangelio ha montado un nacimiento fuera de lo común
en el que predominan las luces, el color, el sonido y el movimiento.
Ricardo Guevara
Fotos EDH/Archivo EDH
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
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| En la colonia Lomas de San Francisco en
San Salvador está ubicado el local de los miembros de
los Heraldos del Evangelio un lugar amplio y en armonía
con la naturaleza. Foto: EDH |
En la colonia Lomas de San Francisco en San Salvador está
ubicado el local de los miembros de los Heraldos del Evangelio un
lugar amplio y en armonía con la naturaleza.
En los salones de la casa, amueblada sobriamente, se ha escogido
un salón aledaño al jardín, en el que se han
montado varias sillas, se han cerrado las entradas de luz y se ha
instalado una especie de tarima, en el que se ha construido el nacimiento.
Imágenes de la Virgen María, San José, el Niño
Dios, Herodes, Centuriones y una variedad de personajes bíblicos
forman parte de la exposición.
Aquí pretendemos que las personas reciban un mensaje
de paz, amor, armonía y espiritualidad a través de
cada una de las escenas del nacimiento, dice el joven heraldo
Javier Pérez.
Luego de adentrarse al salón oscuro y acomodarse en las sillas
empieza la función, que tiene una duración aproximada
de 15 minutos.
Luces de diferentes colores, blancas, amarillas y celestes, estrellas
resplandecientes, cielos azules y algunos efectos especiales forman
parte de las diferentes escenas que han montado los Heraldos del
Evangelio para dramatizar con figuras el nacimiento.
Diálogos amenos, caídas de agua, movimiento de la
estrella de Belén, pastorcitos y la voz del Santo Padre han
sido complementados en una obra religiosa que atrae a diario a decenas
de familias salvadoreñas, quienes al final de la presentación
vuelven a revivir el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Los Heraldos
Heraldos del Evangelio es una asociación privada internacional
formada por fieles del derecho pontificio, la primera que es erigida
por la Santa Sede en el tercer milenio, en la fiesta de la Cátedra
de San Pedro el 22 de febrero de 2001.
La mayor parte de sus miembros son jóvenes y están
presentes en 36 países. Practican el celibato y se dedican
por entero al apostolado; viven en casas destinadas para chicos
o para chicas.
Alternan la vida de recogimiento, estudio y oración con actividades
de evangelización en las diócesis y parroquias, poniendo
especial empeño en la formación de la juventud.
Su espiritualidad está cimentada en tres puntos esenciales:
la eucaristía, María y el Papa. Su carisma los lleva
a procurar actuar con perfección, a la búsqueda de
la pulcritud, en todos los actos de la vida cotidiana, incluso estando
en la intimidad.
Con la finalidad de difundir su mensaje de fe, incentivo y confianza
a la humanidad actual han recorrido numerosos países de los
continentes americano y europeo, presentándose en catedrales,
iglesias, auditorios y polideportivos que quedaban repletos. A los
más necesitados les reservan siempre un cariño muy
especial.
Su origen se remonta a la década de los 50, cuando un grupo
de jóvenes de Sao Paulo, Brasil, se reunía para cantar,
conversar y rezar.
Tres nombres merecen ser recordados entre sus fundadores: Juan Scognamiglio
Clá Dias, el actual presidente general, fundador de numerosos
grupos juveniles; Pedro Paulo Figueiredo, consejero general, orientador
de almas y experimentado animador de grupos eclesiales y por último
Carlos Alberto Soares Corrêa, en estos momentos secretario
general de la institución, conferencista e historiador.
Visite el nacimiento
Si está interesado en admirar de cerca este increíble
nacimiento puede acercarse al local de los Heraldos del Evangelio,
ubicado en la colonia Lomas de San Francisco, calle número
2, casa 33 en San Salvador, o comuníquese al teléfono
273-1877.
Todos los días, hasta el 15 de enero, a partir de las 6:00
p.m., se brindan funciones gratis a las personas interesadas en
observar este espectáculo.
No olvide llevar a sus niños a admirar la puesta en escena
del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Es una actividad
que le será de mucho agrado.
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