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Buscan
más víctimas de ataque suicida en Grozny
La
policía y el Ejército aumentaron las medidas de seguridad
para Año Nuevo en vista de la amenaza de que se produzcan
más atentados.
GROZNY, RUSIA
AP.-
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Equipos de rescate buscaban el sábado entre los escombros
a más víctimas del atentado dinamitero que destruyó
las oficinas generales del gobierno de Chechenia en Grozny, con
un saldo de 40 muertos y 160 heridos.
Los atacantes, a bordo de un par de camiones con explosivos, irrumpieron
en el vigilado complejo, justo cuando los empleados habían
regresado del almuerzo. Los estallidos, que sumaron la fuerza de
media tonelada de TNT, destruyeron el edificio de oficinas, cuyas
puertas, ventanas y muros interiores quedaron pulverizados.
Del inmueble sólo quedó un cascarón de concreto.
Las explosiones provocaron un grave revés a los esfuerzos
del gobierno del presidente Vladimir Putin, que trata de presentar
una imagen de vuelta a la normalidad en la república después
de más de tres años de guerra entre grupos armados
separatistas y un contingente militar ruso.
Durante la noche, las cuadrillas de emergencia retiraron grandes
trozos de hormigón, en su búsqueda desesperada de
posibles sobrevivientes. Unas 46 personas murieron y 160 resultaron
lesionadas, confirmó el sábado el primer ministro
checheno Mijail Babich.
Más temprano, algunos funcionarios dijeron que unas 200 personas
estaban dentro del edificio en el momento e las explosiones.
El saldo de muertos fue ajustado a la baja, respecto de la cifra
de 40 dada a conocer la noche del viernes, dado que algunas víctimas
volaron en pedazos y distintas partes de sus cuerpos fueron contabilizadas
como otros fallecimientos, señaló Yuri Kolodkin, del
Ministerio e Situaciones de Emergencia en el sur de Rusia.
Sospechosos
Las autoridades indicaron ayer sus sospechas de que el grave ataque
haya sido perpetrado por terroristas internacionales.
El viceministro del Interior checheno, Ajmed Dakayev, reconoció
que se desconoce quién está detrás del atentado.
Lo único que se sabe es que los atacantes llevaban uniformes
de camuflaje y no se veían como procedentes del Cáucaso.
Previamente, el oficial Ilya Shabalkin, del comando de tropas en
el Cáucaso, había dicho que detrás del hecho
estaban el ex presidente checheno Aslan Masjadov y el mercenario
árabe Abu Tarik. El militar basó sus sospechas en
investigaciones de los servicios secretos y afirmó que desde
hace días se sabía que los rebeldes chechenos planeaban
un atentado.
Masjadov, que se encuentra en la clandestinidad, hizo saber por
su parte que el incidente es una tragedia y negó
estar involucrado.
Burlan estricta seguridad
Los dos vehículos utilizados para el ataque tenían
distintivos militares y sus conductores lograron burlar los controles
en las afueras de la ciudad con papeles muy bien falsificados.
Al llegar hasta el edificio atravesaron por la fuerza los tres puntos
de control antes de detonar la carga junto a la sede gubernamental.
Los conductores suicidas presentaron una serie de identificaciones
oficiales en el primero de los tres puestos de control del sistema
de seguridad del complejo de edificios gubernamentales.
Un funcionario indicó que los acontecimientos en la capital
chechena ha puesto en evidencia que hubo irresponsabilidad
en todos los niveles y que fue posible sólo debido
al mal funcionamiento del sistema que garantizaba la seguridad
del complejo de edificios gubernamentales.
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