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La
recaudación cumplió en 95% la meta
El erario se frota las manos
La
autoevaluación del sector fiscal indica que sus cinco principales
indicadores tuvieron buenos resultados. La inversión pública
fue la que más distante estuvo de la meta anual
Evelin Galdámez
Negocios
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El Ministerio de Hacienda expuso ayer un balance positivo de su
gestión en 2002, haciendo énfasis en el total invertido
en obras públicas, el aumento del ahorro corriente y la disminución
del déficit fiscal.
Según el balance anual, presentado ayer por dicha cartera,
el fisco no pudo salir mejor, dadas las condiciones externas que
le afectan -la baja demanda de exportaciones, el alza del petróleo
y la caída de las exportaciones tradicionales-.
El titular de Hacienda, Juan José Daboub, no se cansó
de echarle flores a su administración. Logró acumular
ahorro corriente, bajar el déficit fiscal, no expandir la
deuda y mantenerse cerca de la meta de ingresos.
Solo de una cosa no pudo decir que superó las expectativas:
la inversión pública. Ésta, si bien fue mayor
que la del año pasado, no logró ejecutar el monto
presupuestado de $742.2 millones.
El comportamiento mensual de éstas indicaba, desde mediados
del año, que la ejecución de los proyectos avanzaba
por debajo de lo proyectado, y así acabó. Al cierre
del año, el reporte de inversión suma $610 millones,
es decir, $132.2 millones menos.
Pero aun con el incumplimiento de la meta, la inversión realizada
logró acaparar el 4.3% de la riqueza que se produjo en el
país, destinando la mayoría de recursos a obras del
sector social.
Otros resultados
Los salvadoreños, voluntariamente y presionados por los planes
masivos de fiscalización, aportaron casi el total de los
tributos proyectados para el año. La meta era recaudar $1,702
millones, pero sólo se obtuvieron $1,629 millones.
Esta cantidad equivale al 11.9% del Producto Interno Bruto (PIB),
porcentaje que es superior en 0.4 puntos al previsto para el actual
ejercicio fiscal (11.5%). También representa una expansión
del 10% de la base tributaria.
Como ya es costumbre, el IVA suministró más de la
mitad de lo recolectado. Esta vez, aportó el 53.9%, lo que
equivale a $912.6 millones.
Con respecto a los egresos, el Ejecutivo logró imponer un
mayor control en los gastos corrientes, logrando generar un ahorro
corriente de $114 millones. Éste es superior al de $53 millones
que se obtuvo en el 2001.
Esta reducción de gastos también provocó la
disminución del déficit fiscal en 0.4 puntos, en comparación
con el año pasado. El desequilibrio alcanzó el 3.3%
del PIB.
El porcentaje pudo haber sido menor, pero el costo del arbitraje
y el de la suspensión del contrato que tenía CEL con
la generadora Coastal -por $90 millones-, presionaron en 0.7 puntos
el alza del producto interno.
El aumento del control fiscal también permitió que
el nivel de endeudamiento se mantuviera en el límite de lo
programado: 37.7% del PIB.
Lo anterior demuestra que el Gobierno está cumpliendo la
meta autoimpuesta de mantener el nivel de endeudamiento por debajo
del 40% del PIB.
En el manejo de la deuda hay que destacar que desde octubre pasado,
el gobierno logró trasladar toda la deuda de corto plazo,
y la de mayor de 14% de tasas de interés, a largo plazo,
reduciendo así la presión de las finanzas públicas.
Con toda esta bonanza, Hacienda no puede más que frotarse
las manos e iniciar el nuevo año con muchas ganas de seguir
haciendo bien las cosas.
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