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Principal
sospechoso fue arrestado
Policía localizó el cadáver de un menor
Santa
Ana. Lo encontraron dentro de un pozo. Su espalda lucía un
tatuaje de grandes dimensiones y su pecho, tres heridas de arma
de fuego
Antolín Escobar
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Aún se celebraba la Navidad, cuando ocurrió todo.
Los disparos se confundieron con la quema de pólvora. Nadie
sospechaba nada, en el cantón El Cuje, de Chalchuapa. Eran
las cuatro de la mañana, del 25 de diciembre.
Cuatro horas después, un hombre llegó a la subdelegación
de la PNC. Se identificó como Jorge Alberto Ramírez
Martínez, de 27 años. Procedía de la colonia
El Naranjal, del cantón antes citado.
Alegó haber descubierto rastros de sangre y vainillas, en
las cercanías de una de las viviendas de la colonia en cuestión.
La PNC envió un grupo de agentes acompañados por el
denunciante.
Al llegar, la Policía verificó la denuncia. Habían
rastros de sangre y vainillas. Iniciaron la inspección de
la escena y localizaron huellas. A 500 metros de la casa, encontraron
un pozo de 5 a 6 metros de profundidad.
Los agentes presumieron el hallazgo de un cadáver. En efecto,
dentro del pozo había un cuerpo.
Un desconocido
Desde ese momento, la PNC inició las gestiones para llevar
a cabo el rescate del cuerpo. Al sitio, llegaron representantes
de la Fiscalía y Medicina Legal de Santa Ana. Sacaron el
cadáver.
El médico determinó muerte por lesiones de arma de
fuego.
El cuerpo tenía huellas de haber sido arrastrado. Las autoridades
no lo identificaron por falta de documentos. Además, no era
conocido en la comunidad. Se calcula que tenía entre 16 y
17 años.
El denunciante del hecho prefirió quedarse dentro de la patrulla
policial, mientras ocurría todo.
Vecinos que se acercaron por curiosidad fueron consultados por la
PNC y éstos lo único que refirieron fue, que el sujeto
dentro del carro policial fue visto discutiendo con el menor antes
del crimen.
De denunciante, Ramírez Martínez pasó a ser
el principal sospechoso del homicidio. El cuerpo fue trasladado
hacia Medicina Legal, donde se espera que alguien se acerque a reconocerlo.
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