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A
punto de explotar
La
falta de atención a recomendaciones pone en peligro a muchas
personas en diferentes zonas del país. La pólvora
los amenaza
Corresponsales
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Productos pirotécnicos son expuestos
al sol en el parque Francisco Menéndez, de Santa Ana.
Foto: EDH/Wenceslao Martínez hijo |
Las reglas son para violarlas. Es el principio bajo el cual se
controlan las ventas de pólvora en diferentes
zonas del país.
Comerciantes que se instalan en sitios no autorizados, ventas de
comida cerca de los pirotécnicos y falta de cumplimiento
a normas básicas de seguridad, ya causaron pérdidas
considerables e incluso muertes.
En Ilobasco, decenas de puestos de venta de pólvora fueron
destruidos por un incendio. Igual ocurrió en Atiquizaya.
Aun cuando se reportan menos niños quemados que en años
anteriores, cada uno es una historia que nace del descuido de los
padres.
Por todos lados
Hay muchas bombas de tiempo que sólo esperan
un detonante para dar forma a nuevas tragedias.
Los problemas son graves. En Santa Ana, las ventas de comida que
usan gas propano estaban entre los puestos de pirotécnicos.
Los bomberos protestaron y la municipalidad las trasladó.
Hoy se encuentran a unos siete metros del lugar.
No es el único problema. Dueños de comercios establecidos
temen un incendio provocado. Expresan que las maras
que permanecen en el sitio han amenazado con lanzar silbadores.
El Tte. Miguel Tejada, del Cuerpo de Bomberos, considera que lo
mejor habría sido instalar las ventas en el ex campo de aviación,
pero la Alcaldía no lo consideró así.
Los santanecos no son los únicos en problemas. En Chalatenango,
las ventas de pirotécnicos que habían sido instaladas
en el tiangue municipal fueron llevadas por sus dueños a
calles céntricas de la ciudad, bajo el pretexto de que ahí
no vendían nada.
La Alcaldía se limito a expresarles que se libra de
responsabilidad si ocurre algo.
Las recomendaciones hechas por los bomberos en Sonsonate no fueron
atendidas, según el teniente Julián Hernández.
Las ventas situadas en el parque Rafael Campo están cerca
de paradas de buses que la PNC se había comprometido
a eliminar temporalmente.
Hay casos en todas las ciudades. Comerciantes que son capacitados
por los bomberos y atienden recomendaciones, mientras en tiendas
y casas particulares la pólvora es vendida por personas que
carecen de preparación para prevenir o atender un incendio.
Ya es hora de que se regule esto, dijo molesta una madre
de familia.
En hospitales
Ocho niños fueron atendidos por quemaduras de pólvora
en el hospital San Juan de Dios de Santa Ana, la noche del 24 de
diciembre. Seis fueron por silbadores.
Bomberos, socorristas y médicos han insistido en la importancia
de que no se dejen solos a los niños cuando queman pirotécnicos.
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Ventas temporales
Los incendios de ventas de pólvora en Ilobasco y
Atiquizaya destruyeron más de cien negocios. negocios.
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Hay un temor adicional para la noche del 31 de diciembre. Las personas
que tienen por costumbre disparar al aire. El doctor Lawrence Brizuela,
jefe de la Unidad de Emergencias, llamó a evitar esta práctica.
El doctor Jaime Salmán, director del centro asistencial,
amplía su visión al recomendar a los padres de familia
evitar los pirotécnicos de peligro para los niños,
como silbadores, volcancitos e, incluso,
las estrellitas.
Entre descuidos y tragedias
La historia del comercio de pólvora ha sido menos grave que
en años anteriores, pero tiene muchos puntos negros
- En Santa Ana, los bomberos protestaron por la instalación
de ventas de comida cerca de los pirotécnicos. Las primeras
usan cocinas.
- El 23 de diciembre, más de setenta ventas de pólvora
fueron destruidas por un incendio en Ilobasco, Cabañas. Se
habló de una niña que reventó fulminantes
y de un ebrio que fumaba en el lugar.
- El 24 de diciembre, los vendedores de pólvora de Atiquizaya
perdieron toda su mercancía por otro incendio.
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