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El accidente ocurrió el 24 de diciembre
Luto embargó a Anamorós

En medio de la consternación, fueron sepultados los restos de seis jóvenes víctimas de un accidente vial

La Unión
Heriberto Mercado/ Rosa Fuentes
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

Una de las casas de la familia Reytes, en Anamorós, se llenó de personas que deseaban dar el pésame a los dolientes. Foto: EDH/Rosa Fuentes

Dolor, impotencia y resignación, quizás los sentimientos humanos más difíciles de describir, se apoderaron ayer de familiares y amigos, y hasta conocidos, de los hermanos Reyes y Peña, durante su sepelio en Anamorós. Fallecieron en un accidente de tránsito ocurrido en la víspera de Navidad.

A este dolor se unió el de la familia del joven Denys Alexander Zetino y la de los hermanos Milton y William Peña, que también viajaban en el vehículo.
El hecho ocurrió el mediodía del 24 en la carretera del Litoral, en el cantón El Delirio, San Miguel. Chocaron contra una camioneta.

Horas antes del entierro, centenares de personas desfilaron frente a los seis ataúdes colocados en una de las casas de la familia Reyes. La mayoría de los presentes dio el último adiós a los jóvenes, quienes eran muy queridos.
Reyna Elizabeth se graduó de odontóloga el año pasado y contrajo matrimonio civil el sábado 21 de diciembre. Se fue a la tumba con su vestido de novia.
Precisamente, el día del accidente, regresaba de comprarlo en San Salvador para casarse por la iglesia este sábado.

Era odontóloga de la unidad de salud de Lislique, La Unión, y tenía su consultorio privado. Sus hermanos, estudiaban Derecho en San Salvador.
Milton Peña era ingeniero Agrícola y propietario de la empresa local de cable. Deja en la orfandad a una niña de un año.

Prometió volver


Denys, quien no era de la familia, pero sí un amigo cercano, viajó con ellos a San Salvador para ver el partido de la final entre FAS y San Salvador y había prometido a su madre, Baudilia Zetino, regresar a casa el 24 de diciembre.
Don Leónidas Reyes, padre de los Reyes, está resignado y prefiere dejar todo en las manos de Dios. “Sé que fue un accidente, algo que uno no tenía previsto”, expresó. Le quedan vivos sus dos hijos mayores.

Algo muy comentado en la vela fue el detalle publicado en EDH en el sentido de que el desprendimiento de una copa podría haber causado el accidente en la carretera El Litoral, cantón El Delirio.
Los heridos Junior Díaz , Teresa de Jesús Díaz, José Díaz y Maribel Umanzor se recuperan en centros de salud de San Miguel. Ellos viajaban en la camioneta.

A tan solo un paso de su boda

La boda religiosa de la doctora Reyna Elizabeth Reyes y el Dr.Luis Adolfo Martínez se celebraría en San Miguel, el 28 de diciembre

Este sábado, la doctora Reyna Elizabeth Reyes contraería matrimonio religioso con el joven Luis Adolfo Martínez. La misa en que ambos unirían sus vidas estaba prevista para las tres de la tarde en la capilla del colegio Nuestra señora de la Paz, de San Miguel. Luego, los invitados y los novios participarían en un agasajo en el Bati Club “Carlitos”. Sin embargo, el destino dispuso otra cosa.

Martínez recuerda que la mañana del 24 ambos se despidieron en San Salvador. Él le pidió pasar la nochebuena con sus padres, ya que después de la boda, se quedaría en Anamorós y no regresaría pronto.
“Ella aceptó contenta, pues yo le había prometido regresar donde mis suegros, el jueves (ayer)”, agregó. Nunca imaginó que retornaría para el sepelio de su prometida.

Los esposos fueron compañeros en la Universidad Nueva San Salvador, en la capital, donde coronaron la carrera de cirujanos dentales. Su noviazgo se prolongó cinco años. Los preparativos de la boda, dos. Vivían distanciados. Ella trabajaba en Lislique, La Unión, y él en San Salvador.
“Ella está en el cielo, donde me esperará”, concluyó Martínez entre sollozos.


 

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