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Víctima
lesionada en el hombro
Pasajero de bus herido en asalto
Cuscatlán.
Su error fue decir a los delincuentes que lo que hacían estaba
mal y que, en vez de delinquir, siguieran el camino de Dios
Salomón Ayala
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
No es fácil tratar de salvar almas. Hernán de Jesús
Rivera está grave en un hospital por llamar a varios delincuentes
a buscar a Dios.
Ocurrió en el interior de un bus que viajaba de Suchitoto,
hacia Aguilares.
Era el 24 de diciembre cuando la unidad transitaba cerca del Cerrón
Grande. Ahí, cinco sujetos armados con fusiles y pistolas,
con los rostros cubiertos, obligaron al conductor a detener la marcha
y subieron al bus.
Ellos gritaron que era un asalto y amenazaron a los pasajeros. Uno
por uno, iban despojando a los usuarios del dinero y prendas de
valor que portaban.
Hernán, quien se califica como una persona que trata de estar
cerca de Dios, manifestó a los delincuentes, cuando éstos
lo amenazaron, que lo que hacían no estaba bien y que mejor
siguieran a Dios. No impresionó mucho a los asaltantes y
uno de ellos le dijo a otro matalo.
El criminal, con suma frialdad, le pegó con el cañón
de una escopeta en el estómago y luego le disparó
en el cuello.
La bala le fracturó la clavícula. Los delincuentes
se retiraron del sitio y la víctima fue llevada a un hospital.
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