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Familia
organizó vigilia
Navidad en oración por venezolano
Santa
Ana. Más unidos que nunca, los miembros de la familia Cova
no compartieron regalos ni cena navideña. Sólo la
fe en hallar a Alexis
Wencelsao Martínez
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Los miembros de la familia Cova conversan
con el coronel Jorge Barahona, al cabo de una vigilia efectuada
la noche del 24 de diciembre. Foto: EDH |
Tarde o temprano aparecerá su hijo. Es la expresión
que mantiene Aurelia Bautista Cova, la madre del atleta Alexis,
joven venezolano extraviado en Coatepeque, desde días antes
de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe.
Él, junto con otros atletas, realizaba prácticas de
remo cuando la embarcación volcó. Es el único
que no ha sido encontrado.
La señora Cova, junto con sus hijos Ricardo José y
Daniela, pasó una nochebuena inolvidable y dolorosa.
La familia organizó una vigilia junto a amigos que ha hecho
en El Salvador. Pasó la noche en oración para pedir
a Dios que devuelva al joven atleta.
Una jornada agotadora, lejos del bullicio de los cohetes, los regalos
y la cena navideña. Sólo hubo oraciones, lágrimas
y mucha esperanza.
Sin nada
La fe mantiene a un grupo de personas en el lago. Muchos técnicos,
incluso venezolanos, ya se retiraron. Pero hay equipos salvadoreños
que acompañan a la familia Cova en sus esfuerzos,
El coronel Jorge Barahona, de la Segunda Brigada de Infantería,
estuvo con los venezolanos la madrugada del 25 de diciembre cuando
finalizaron la vigilia.
Barahona les explicó que continuarán los esfuerzos.
Hay más de sesenta militares que desarrollan fuertes tareas
de búsqueda dentro y fuera del lago.
Antes, el jefe castrense se reunión con pescadores y vecinos,
les anunció que serían distribuidas tres mil copias
de una foto de Alexis Cova y que se ofrecerá recompensa por
informes sobre su paradero.
Los militares realizan sus esfuerzos, y la familia Cova, los suyos.
Amparada en la religión, la señora Cova anunció
que la noche del 31 de diciembre efectuará una nueva vigilia.
Lo haré el tiempo que sea necesario, expresó.
Ella mantiene la esperanza de que su hijo esté vivo. Piensa
que si los otros salieron, él también.
Cree que el temor de los pobladores al movimiento de autoridades
los ha atemorizado. Confía en que alguien sabe el paradero
de su hijo.
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