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Móvil podrían ser las rencillas
Distribuidores de droga pelean zona de control
La Libertad. Las autoridades desconocen quiénes son los
culpables de tres muertes. Actualmente, las investigaciones tardan
por el temor de los testigos a declarar
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Las rivalidades y la venganza entre dos grupos de supuestos distribuidores
de droga dejó como saldo tres personas muertas y un herido
la noche del sábado pasado en Nueva San Salvador. La Policía
Nacional Civil (PNC) hasta el momento no ha efectuado ninguna detención.
Un vocero de Investigaciones de la PNC, indicó que los últimos
acontecimientos son una ola de venganzas entre dos grupos fuertes
de distribuidores de droga, y que están involucrados miembros
de la Mara Salvatrucha de la colonia San José del Pino en
esta ciudad.
Los hechos sangrientos iniciaron hace cinco meses, luego que un
sujeto conocido como el Tigre, supuesto líder
de uno de los grupos de narcotraficantes en confrontación,
murió asesinado a balazos en la madrugada junto a otras dos
personas más.
La fuente no precisó la identidad y fechas de los hechos,
ocurridos en la entrada principal de la comunidad El Progreso, al
final de la 6a. avenida Norte en esta ciudad.
También la 6a. avenida Norte y 7a. calle Poniente, contiguo
a las colonias Las Colinas y Los Cipreses, se volvieron escenarios
sangrientos de las venganzas. Tres personas más murieron,
presuntamente involucradas en la venta y distribución de
drogas.
Inocentes
El penúltimo de los hechos de represalia se originó
el pasado 11 de noviembre en horas de la tarde, luego que dos sujetos
protagonizaran un intercambio de disparos en plena calle.
En el tiroteo, resultaron con lesiones dos personas que en ese momento
pasaban accidentalmente por el lugar y fueron alcanzados por las
balas. Además, hubo daños en vehículos particulares.
El sábado pasado se reportó la muerte de tres miembros
de la mara Salvatrucha involucrados en estos grupos de narcotraficantes,
que dejó un saldo de dos heridos.
Según la policía, sobre estos incidentes existen pistas.
Pero el temor de las personas en denunciar los hechos ha provocado
que las investigaciones avancen lentamente.
Hoy existe el riesgo que esta ola de asesinatos por venganza entre
los dos grupos distribuidores de estupefacientes continúen.
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