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George Clooney:
El nuevo director
George
Clooney, quien debuta como director, sostiene que el público
será quien juzgue su trabajo: Confesiones de una mente peligrosa
NUEVA YORK
(UNIVERSAL).
Escenarios
El Diario de Hoy
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| George Clooney, quien debuta
como director, sostiene que el público será quien
juzgue su trabajo: Confesiones de una mente peligrosa.
Foto: AP |
Luego de ver Confesiones de una mente peligrosa, cada
espectador podrá decidir si es verdad o no que el excéntrico
productor televisivo Chuck Barris mató a 33 personas. Y eso
le gusta a George Clooney, que con esta cinta debuta como director.
Me gusta la idea de que la gente salga del cine pensando si
es posible o no, y que hablen sobre eso. Eso es lo que provocan
las películas y eso me gusta, dice Clooney en entrevista
colectiva. Además de dirigir, Clooney interpreta al agente
de la CIA que enrola y enseña a Barris los trucos del servicio
secreto. El novel director confiesa, sin embargo, que nunca le preguntó
al Barris verdadero, hoy de 73 años, si en verdad además
de ser productor televisivo era un matón.
No le pregunté, porque no quería que dijera
algo que hiciera que yo cambiara la manera en que iba a contar la
historia, explica Clooney.
Pero el Barris público ya era polémico de por sí.
Sus exitosos programas son considerados como denigrantes de la inteligencia
y la dignidad humana. Incluso se ha dicho que es el pionero de una
forma de entretenimiento barata y banal.
Si (lo de los asesinatos) no fuera cierto, una de las respuestas
que al respecto pensé es que los asesinos son los televidentes
americanos, por las acusaciones que le han hecho de rebajar el nivel
de la televisión. Y hay algo de verdad, pero créanme
que ya había mala televisión antes de Chuck Barris.
Y ciertamente se ha puesto mucho peor.
El público entiende
El actor argumenta que es muy peligroso generalizar sobre la televisión
de Estados Unidos. Cuenta, por ejemplo, que cuando hicieron el piloto
de ER, un productor dijo que era un pedazo de porquería que
el público americano no entendería. Varios años
después, la serie sigue al aire y ha cosechado diversos premios.
No estoy de acuerdo con la idea de que el público americano
es necesariamente estúpido, pienso que ven malos programas
si se los das, pero eso es responsabilidad de la gente que está
haciendo los shows, dice Clooney
Tampoco el verdadero Barris quiere hablar sobre cuánta verdad
hay en su autobiografía no autorizada, publicada
en 1982. Cuando escribí el libro me sentía así,
crucificado a causa de la televisión que produje, y galardonado
por matar. Es una situación absurda, dice Barris, con
un aspecto de abuelo amable.
No es relevante si creen o no lo que hice, lo relevante es
la película, y si ésta entretiene, eso es lo importante.
¿Pero se llama Confesiones...? Sí, así
es, Confesiones de una mente peligrosa, y también dice que
es una autobiografía no autorizada, responde quien
sí se siente un poco responsable de la mala calidad de la
televisión norteamericana de hoy.
Me han acusado de cosas estúpidas, pueriles, de destruir
la civilización. !Por favor! Nunca humillé a un concursante.
Ellos siempre pasaron un rato agradable, ese minuto o dos que estuvieron
en la televisión fueron vistos por su familia, por sus amigos.
Pero creo que sí soy responsable en cierto grado por esos
programas de hoy.
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