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El
portal de Belén de la Ña Toñita
Sonsonate.
En la casa de la familia Martínez, en Nahuizalco, decenas
de personas se aglomeran para admirar el Misterio de la Natividad
Erika Prado
El Diario de Hoy
El país
elpais@elsalvador.com
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| Son 365 días de labor. El Portal
de Belén de la niña Toñita
es toda una obra de arte, en Nahuizalco, Sonsonate. Foto:
EDH/Erika Prado |
La estampa elegida para el 2002 son las fiestas patronales de Nahuizalco.
Un aproximado de mil figuras de barro y madera dan vida al portal
de Belén de la Ña Toñita,
uno de los atractivos de la temporada de fin de año, en esa
región sonsonateca.
Cuatro integrantes de una misma familia dan vida a lo que ya se
considera una tradición local. El nacimiento es ambientado
con ideas nuevas año con año. El Misterio y ciertas
piezas claves son las únicas que no cambian.
Ya suman 60 los años que la familia Martínez ha dedicado
a la elaboración de la estampa navideña.
La gente ya conoce el camino. Es la casa del centro ubicada justo
en la esquina opuesta al templo católico San Juan Bautista.
Todo un cuarto es adornado con caseríos, fiestas, ritos y
personajes muy singulares.
Son 26 días de trabajo previos al 20 de diciembre. Ese día,
la casa de los Martínez abre sus puertas para recibir a los
que gustan de admirar su obra. La apertura es toda una fiesta.
Petrona Chávez de Martínez, mejor conocida como la
niña Toñita, es la artífice de
la tradición. Su madre la inició. Ella la retomó
hace 45 años. Aún tengo piezas de mi madre.
Papa Pancho, por ejemplo. Siempre lo pongo, porque me
recuerda a mi abuelito. Es una figurita de cerámica de un
pastor ancianito, comentó la anfitriona.
Es novedoso
Año con año, los Martínez renuevan las piezas
y las reemplazan con nuevos personajes, producto de su imaginación.
Su esposo la ha apoyado en su empresa desde su noviazgo. Don José
Adalberto le hace a la carpintería. Muchas de las figuras
son obras propias. Todas las figuras de madera tienen su firma.
El templo católico, la rueda de caballitos, los barandales
y parte del tren que cruza el pueblo. También se encarga
de todo el tendido eléctrico del nacimiento.
Doña Toñita se apoya en su hija Rosa para
distribuir las figuras y dar vida a las ideas que elige cada año.
Ricardo Antonio, hermano de Rosa, tiene a su cargo el sistema eléctrico.
Es su responsabilidad que cada una de las luces que adornan el Misterio
esté en buenas condiciones. Además, debe constatar
el buen funcionamiento de las piezas movibles y que el agua del
río corra.
Este año, el nacimiento incluyó una representación
de las fiestas de Nahuizalco. Los artistas recrearon las calles
llenas de personas. Los indígenas bajando de los cerros,
el templo católico lleno de feligreses y sitios característicos
de la localidad sonsonateca.
Con chicha y marquesote
Durante la apertura del nacimiento, los Martínez reciben
a los visitantes con ambiente de fiesta y devoción.
- Primero se hace un rezo para el Niño Dios, que es colocado
el 24 de diciembre, a las 12:00 de la noche.
- Todas las personas que llegan a admirar el nacimiento, deben beber
chicha y comer marquesote.
- El trabajo se extiende durante todo el año. Pues concluida
las fiestas, hay que revisar las piezas y restaurar las dañadas.
- El comedor de la casa se convierte en el taller de miniaturas.
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