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Opinando
¿Qué pretenden los médicos huelguistas?
César Augusto Hernández*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Invitamos
a los señores médicos para que reflexionen y que ya
no le sigan haciendo tanto daño al país: El Estado
ya les cumplió
Cuando los médicos se fueron a la huelga, al inicio dijeron
que era porque deseaban que se mejoraran las condiciones de salud
y por que no se privatizara el Seguro Social.
La mayoría de salvadoreños estamos conscientes de
que el sistema de salud se debe mejorar no sólo en el Seguro
Social, sino también en los hospitales públicos, y
que el Estado debe asignar mayores recursos en el presupuesto; pero
para ello se necesitan mayores ingresos y éstos no podrán
obtenerse en un ambiente desestabilizador, principalmente ahora
que el país experimenta una recesión económica
que no podemos predecir cuándo saldremos de ella, porque,
en parte, existen factores exógenos que la provocan.
El Estado ha cumplido con las exigencias de los médicos y
hasta aprobó el Decreto 1024, en donde se expresa que no
se privatizarán ni se darán concesiones en los servicios
de salud; decreto que a todas luces es inconstitucional, pero los
señores médicos no suspendieron la huelga ilegal e
inhumana, porque utilizaron a los enfermos y a los más necesitamos
para lograr ventajas de todo tipo. Ahora vienen con nuevas exigencias.
Pero ¿qué pretenden los médicos huelguistas?:
Desestabilizar el país y provocar un caos social, pues han
paralizado el tránsito vehicular, dañado la propiedad
privada, las actividades productivas se han visto seriamente afectadas
y algunos pobres enfermos han muerto o empeorado por la falta de
atención médica.
Ahora los médicos piden reinstalar a los doctores que han
cometido graves infracciones, gozar de mejoras salariales y que
el Estado se comprometa a pagarles los sueldos por el tiempo que
no han trabajado, y el colmo: hasta han solicitado un decreto de
amnistía, como si aquí no ha pasado nada.
El Estado no puede ceder a estas presiones y debe hacer prevalecer
el Estado de Derecho, mucho menos debe pagar salarios por el tiempo
que no han trabajado, pues existe un precepto sagrado en la Biblia,
en 2a. de Tesalonicenses, capítulo 3, versículo 10,
que dice: Que si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma,
y esto se aplica con toda propiedad a los médicos.
Invitamos a los señores médicos para que reflexionen
y que ya no le sigan haciendo tanto daño al país:
El Estado ya les cumplió, ahora, cumplan ustedes y vuelvan
a los hospitales a atender a los enfermos que tanto los necesitan.
* Lic. en Contaduría Pública.
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