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Campea
la violencia intrafamiliar
Sonsonate.
Uno mató a su hijo que aún no había nacido
y el otro, ultimó a su ex mujer, y se suicidó
Érika Prado
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Son muchas las paredes de hogares que ocultan violencia. Sonsonate
padeció en pocos días dos casos.
En el primero, un borracho golpeó a su compañera de
vida hasta hacerla abortar. En el otro, un ebrio mató a su
ex mujer y se suicidó. En este caso la causa fueron celos.
El Juzgado Primero de Paz realizó la audiencia inicial ayer
contra el acusado del primer hecho. Daniel Alvarenga, de 23 años.
La noche del 15 de diciembre, Alvarenga llegó ebrio a su
casa en la colonia Angélica, de la cabecera departamental.
Trató de abusar sexualmente de su compañera de vida,
quien tenía siete meses de embarazo. La mujer se negó
y la reacción del sujeto fue golpearla hasta que ella perdió
el conocimiento. El agresor se acostó después del
ataque.
La mujer fue trasladada a un centro asistencial, pero ya el aborto,
consecuencia de los golpes, se había consumado.
En la audiencia, el detenido declaró no recordar lo ocurrido.
Ahí estaba su compañera de vida aún con señales
de los golpes recibidos.
El juez ordenó detención provisional bajo cargos de
homicidio agravado en un no nacido.
Otro
El otro caso de violencia intrafamiliar se produjo en el cantón
Los Lagartos, de San Julián. Emilio Bran Salazar, de 37 años,
ultimó con arma blanca a su ex compañera de vida.
Bran tenía celos, ya que ella se había acompañado
con otro.
Un hijo de 16 años de ambos explicó que hacía
mucho tiempo que sus progenitores se habían separado. La
noche del 13 de diciembre, el padre llegó borracho y golpeó
a la mujer. Luego sacó un cuchillo y la mató.
El atacante se retiró del sitio y días después
un agricultor encontró su cadáver.
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