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Un
menor pereció triturado
La
Paz. El menor perdió el equilibrio y cayó del bus.
Fue el costo de no atender las regulaciones
Jesús Corvera
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Una imprudencia le causó la muerte. René Rigoberto
Castillo Urías, de 14 años, murió al ser triturada
su cabeza por las llantas de un autobús.
Ocurrió a las 3:00 de la tarde del jueves anterior, en la
terminal de buses de Zacatecoluca.
René trabajaba como ayudante en la unidad póliza 35813,
de la ruta 133, que viaja de Zacatecoluca a San Salvador y viceversa.
El vehículo estaba estacionado mientras subían pasajeros.
Al dar la hora de salida, el conductor, identificado como Miguel
Guevara, inició la marcha.
Castillo viajaba en la puerta, sitio en el que permanecen muchos
cobradores para llamar pasajeros. En un momento perdió el
equilibrio y cayó.
¿Qué pasa?
No pudo apartarse y fue triturado por las llantas de la unidad.
El conductor no se dio cuenta de inmediato de lo ocurrido y prosiguió
la marcha.
A varios metros del sitio, los gritos de quienes vieron lo ocurrido
lo hicieron percatarse de ello. Detuvo el bus y mientras los aterrorizados
pasajeros le gritaban, huyó.
En el sitio quedó el cadáver del niño. No se
pudo hacer nada por él, ya que la muerte fue casi instantánea.
Muchos usuarios del servicio lamentaron lo ocurrido y demandaron
de las autoridades policiales un mayor control sobre quienes conducen
buses con las puertas abiertas.
Un comerciante recordó que hace ocho años ocurrió
un hecho similar, cuando un pasajero perdió el equilibrio
y cayó bajo las llantas del vehículo. También
murió en el sitio.
Todo pasa por imprudentes. Bien saben que es prohibido viajar
así, dijo una vendedora.
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