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Ludotecas
comunitarias: ayudan a familia en riesgo
Las
ludotecas comunitarias posibilitan el desarrollo individual y social
de la niñez y la juventud.
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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A través del juego
se transmite la cultura, los valores y se desarrolla la creatividad
en la niñez salvadoreña.
Foto EDH
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Aprender a imaginar a través del juego es el objetivo que
persiguen las ludotecas comunitarias.
El proyecto Ludotecas Comunitarias para la Rehabilitación
Psicosocial de Niños y Niñas en Situación de
riesgo es impulsado por el Fondo de las Naciones Unidas para
la Infancia (UNICEF) y la Asociación Intersectorial para
el Desarrollo Económico y el Progreso Social (CIDEP), como
parte de un ambicioso proyecto de apoyo a niños, jóvenes
y adultos del área rural y urbano marginal.
Por derecho
Juan Carlos Espínola, representante de la UNICEF para El
Salvador, aseguró en un discurso pronunciado el pasado 22
de noviembre que los derechos de los infantes incluyen la educación
de calidad, el cuidado y la atención. Elementos indispensables
en el desarrollo de programas que los favorezcan.
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Lea además |
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Un
convenio con visión
Recientemente,
la Asociación Intersectorial para el Desarrollo Económico
y el Progreso Social (CIDEP) y el Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF) se comprometieron a llevar a buen
fin el proyecto de ludotecas comunitarias, con la firma de
un convenio.
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Debido a esto es que la iniciativa de organizaciones educativas,
gubernamentales y ONG ha sido necesaria. Tanto así, que el
proyecto piloto de ludotecas inició entre julio del año
2000 y agosto del 2002 en los municipios de Guadalupe y Tecoluca,
en San Vicente; y Tejutepeque, en Cabañas. Con el expreso
propósito de brindar atención a infantes de 0 a 6
años de los sectores más vulnerables. Además,
de posibilitar a los salvadoreños espacios de relación
familiar.
A través del juego se trasmiten la cultura y sus valores
y se desarrolla la creatividad y las habilidades intelectuales motrices
y sicólogicas de niños y jóvenes, explicó
en aquella oportunidad Espínola. Pero las ludotecas tienen
un componente social, porque a través del juego se trasmite
la cultura y los valores, y posibilitan el desarrollo de la creatividad,
las habilidades intelectuales motrices y psicológicas de
quienes participan en ellos.
En este caso, serán las comunidades rurales y urbano marginales,
en situación de riesgo, las que descubrirán jugando
la cultura y el conocimiento.
Y como mencionó el representante de la UNICEF, las
ludotecas son espacios libres de cualquier exclusión y discriminación.
Por eso debemos apoyarla.
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