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Que
conduzca la parte pensante
No
somos máquinas, manejando máquinas, sino seres humanos.
que tenemos que cambiar nuestro comportamiento, dice la Licda.
Ana María Cañada, sicóloga profesional.
Iván Gómez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En opinión de la psicóloga, en las últimas
décadas nos ha tocado vivir un poco la postguerra y el resultado
es que estamos en una sociedad sumamente violenta.
Parte del problema, según la profesional, es la escasez de
vivencia de valores que lleva a la gente a dejarse llevar por los
estímulos sin racionalizar las acciones. Es una carrera
a la vida que se está queriendo ganar.
Para la Licda. Cañada, antes de llegar a la ira o al mero
impulso, las personas reciben, primero, un estímulo. Este
último provoca una reacción emocional que, a su vez,
causa un impulso.
El último paso se produce cuando las personas realizan una
respuesta conductual y, como resultado de todo esto, existen consecuencias
fatales.
La diferencia está en que un conductor debe escoger entre
una conducta pensante o una reacción emocional o de ira.
El problema en el fondo es que los conductores no piensan en las
consecuencias de sus actos.
Después ocurren los accidentes sin que las personas midan
las consecuencias de sus actos.
La parte pensante es la que debe llevar el control del timón
y no, simplemente, la corporal, dijo la sicóloga a
El Diario de Hoy.
Lo que no se debe hacer, a la hora de conducir, es actuar compulsivamente
ante un estímulo que viene de afuera. También se deben
evitar las emociones fuertes.
A cambio de esto último, los conductores deben tener cautela,
racionalizar sus actos, ser precavidos y pensar, en cada instante,
en las consecuencias de sus actos.
Esto último es lo que recomiendan la mayoría de los
sicólogos, como la Licda. Ana María Cañada.
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