|

Pagó
5 mil dólares para estar preso
Cuando
a Jesús Quijano se le pregunta si volvería a Estados
Unidos, sólo responde: Ni quiera Dios. Los motivos
no le faltan.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
|
|
|
La mayoría de repatriados
regresa con apenas una maleta donde carga algunas prendas
de vestir. Foto EDH
|
La mala situación económica y el deseo de salir adelante
son las principales motivaciones por que miles de salvadoreños
emigran hacia otros países.
Esas mismas lograron que don Rafael de Jesús Quijano viajara
hacia Estados Unidos, luego de que su vivienda fuera destruida y
que su único hijo muriera producto durante los terremotos
de 2001.
Pero don Jesús apenas logró permanecer un año
trabajando en compañías que elaboran tela de alambre.
Fue capturado por los agentes de Migración y trasladado a
Houston. Como tantos otros se dedicó, entonces, a esperar
la respuesta de su caso.
 |
Lea además |
|
|
El
regreso a un país desconocido
Para finales e
inicio de año se espera la llegada de más de
mil 400 compatriotas deportados debido a los atrasos en ese
proceso que existen en Houston, Texas, según la organización
CRS.
|
Tras permanecer cien días detenido y apelar ante un juez,
logró llegar a un arreglo: debía pagar una fianza
de cinco mil dólares para poder regresar a casa.
Me fue mal porque ahora vengo sin nada, se lamenta,
mientras espera ser trasladado hacia el lugar donde recogerá
las pocas pertenencias que trae consigo.
Al preguntarle si después de su experiencia desea intentar
de nuevo trabajar en Estados Unidos, don Jesús respondió,
de manera humilde, ni quiera Dios. Pagar cinco mil dólares
para estar preso no vale la pena.
|