Turismo
 
Inicio del Sitio Martes 17 de diciembre
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Agentes tuvieron larga agonía

Se buscaba evitar que más sangre corriera en el interior del penal, pero no se consideró a tiempo la suerte de dos policías que yacían heridos moribundos en una celda.

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Los custodios que resultaron heridos fueron atendidos en los hospitales capitalinos. Foto EDH / mauricio castro

Los dos agentes de la Policía asesinados en el penal La Esperanza, “Mariona”, tuvieron una agonía dolorosa y larga.

Según el parte médico forense, fueron atacados en torno de las 10:30 de la mañana y murieron entre la 1:00 y las 3:00 de la tarde, mientras la Procuradora de Derechos Humanos, Beatrice de Carrillo, negociaba con los reclusos.

Eran las 11:45 de la mañana, cuando los antimotines y los comandos élites de la Policía se alistaron a sacar, a como diera lugar, a cuatro de sus compañeros que yacían heridos en las celdas del sector 3.

Hombro a hombro se colocaron frente a la entrada del pabellón de condenados mientras algunos disparos se escuchaban a corta distancia.
La operación fue detenida por la Procuradora, quien dijo que mediaría con los reclusos y se responsabilizó de los rehenes.

Lea además

 

Investigarán posible delito de Procuradora
Beatrice de Carrillo no comunicó del asesinato de dos agentes

El comisionado jefe de los antimotines, Douglas García, acordó con la funcionaria un tiempo para que los reos liberaran a los policías.

Incluso la Procuradora entró a las celdas y afirmó que entregarían a los dos heridos a cambio de que se replegaran los antimotines.

Luego de horas de negociación el primer agente fue liberado. Tenía su rostro y cabeza anegados en sangre.

Los paramédicos lo sacaron en una camilla. Éste alertó que adentro había más compañeros heridos. Las negociaciones tuvieron un retraso.

La Procuradora volvió a entrar al pabellón. Esta vez salió con su rostro pálido y con los ojos llorosos. “¡Es horrible lo que hay ahí!”, dijo mientras caminaba agitada.
Los antimotines se impacientaban cada vez más.

Cuando el pelotón de antimotines se aprestaba a ingresar al sector 3 apareció el director de Centros Penales, Rodolfo Garay Pineda. Se reunió con la Procuradora y le advirtió que ya no entrara porque podía ser tomada como rehén.

El segundo

Cinco reclusos fueron sacados por la Procuradora del pabellón para una breve reunión con las autoridades del penal y Garay Pineda.

Las demandas de los reclusos era que les regresaran sus electrodomésticos y que se suspendiera la requisa para regresar a sus celdas.

Todo pareció estar bien, por lo que el segundo policía herido fue entregado. Incluso un can entrenado para detectar droga fue liberado.

Los antimotines se mostraron impacientes de nuevo. Se desconocía al paradero de dos policías más.
Afuera el director de la Policía, Mauricio Sandoval, culpaba a la Procuradora por impedir el rescate de sus hombres. Incluso creía que los dos policías que seguían como rehenes habían muerto. Su presentimiento no estaba lejos de la realidad. Los dos rehenes fueron sacados sin vida. Estaban desfigurados.
Los jefes policiales vociferaron contra Carrillo. Eran casi las 4:00 de la tarde.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal