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Fábrica
de ilusiones
En
Industrias Roxana se elaboran la muñecas más reconocidas
de nuestro país, las cuales, por más de 30 años,
han sido el sueño hecho realidad de muchas niñas
José Osmín Monge
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
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| En Industrias Roxana, los diferentes tipos
de muñecos, entre ellos los chiquis, se elaboran
de forma artesanal. Foto: EDH/Maritza
Santos |
Entrar a la fábrica de muñecas Roxana es entrar a
un mundo de fantasía, magia, color e ilusión. Ahí
hombres y mujeres laboriosos -como duendes de Santa Claus en su
taller- van creando con rapidez las hermosas muñecas y los
juguetes llamados mordelones.
Cabezas, troncos, manos y piernas de vinil, ojos mecánicos
de color celeste, cabellos sintéticos en diversas tonalidades,
vestidos multicolores y zapatitos son unidos con mucho cuidado por
los trabajadores para dar forma a las simpáticas figuras.
De esa fábrica surgen varios tipos de muñecas, entre
ellas Natasha, Pamela, Sofía, Andrea y Nicole, así
como también los Bebés y los simpáticos chiquis.
Cada uno de ellos es elaborado con productos de primera calidad
que en su mayoría son importados de países como China,
Colombia, Italia y Estados Unidos.
Todo este trabajo se lleva a cabo frente a la mirada de doña
Irma Charud, propietaria de la empresa y directora de marca.
Tres décadas de trabajo
La marca Roxana nació en el año de 1970 bajo la dirección
de Tacoplast, S. A. de C.V., empresa que vivió el éxito
de los mejores años de venta y posicionamiento de la marca.
A mí siempre me han gustado las muñecas, incluso
yo vestía y cuidaba a las de mi hija. Hace más de
30 años tuve la oportunidad de trabajar un mes en una fábrica
de muñecas en México; al regresar decidí crear
una empresa en El Salvador. En ese tiempo ya teníamos la
empresa Tacoplast, expresa doña Irma.
En el
año 2001, Tacoplast decide prescindir de esta marca y la
administración, que en su mayor parte es familiar, se concentró
en fundar una nueva empresa denominada Industrias Roxana, S.A de
C.V. El nombre es en honor a la hija de la propietaria.
Ha pasado año y medio desde que se fundó y durante
este tiempo ha concentrado sus esfuerzos para mejorar la calidad
de los productos y recuperar el mercado.
Industria Roxana es la única empresa que produce muñecas
y mordelones a nivel centroamericano, manifiesta la señora
Charud.
Dura competencia
Pero mantener al frente esta empresa no ha sido tarea fácil.
Para ello se debe enfrentar a la compentencia de las empresas de
China, que son las que más exportan muñecas a nuestro
país.
Según doña Irma, la producción de la muñeca
que se vende en la época navideña inicia en agostó
y finaliza en diciembre. Durante ese tiempo la producción
es de mil diarias.
Pese a la fuerte competencia y al alto costo de los materiales,
Industrias Roxana sigue adelante creando a esas muñecas de
finos cabellos, ojos hermosos y de buen vestir, y elaborando a los
bebés y a los mordelones, que brindan alegría
y hacen realidad los sueños de miles de niños.
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| Doña Irma Charud es la creadora de
la muñecas Roxana. Foto:
EDH/Maritza Santos |
Creación de muñecas
En un enorme galerón, los hacendosos trabajadores participan
en el proceso de elaboración de las muñecas, que se
realiza de forma artesanal, ya que las herramientas y la maquinaria
son manuales. El departamento de muñecas es el que trabaja
con más delicadeza, tacto y creatividad.
- El proceso de elaboración de las muñecas, entre
ellas Sofía, Valeria y Nicole (nombres dados en honor a las
nietas de doña Irma), inicia con la selección y la
mezcla de la materia prima con que se prepara el vinil.
- Posteriormente se rellenan con esa mezcla los moldes de las diferentes
partes del cuerpo, que luego son sometidas a altas temperaturas
dentro de un horno.
- Extraídas las piezas del horno y luego remojadas en agua,
son limpiadas para dar inicio a la transformación.
- Algunas señoras se dedican a ponerles el fino cabello a
las calvas cabezas (enraizar), otras a colocarles los ojos de color
y otras a peinarlas.
- Luego se procede a maquillarlas. Esta parte del proceso se hace
a mano y una por una; para ello emplean pinturas duraderas y no
tóxicas.
- Después se unen todas las partes de las muñecas
y se procede a vestirlas. Todas las piezas de la vestimenta se hacen
en el taller de costura de la empresa.
- Por último se introducen en cajas o bolsas, se empacan
y se someten a una revisión de control de calidad.
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