Turismo
 
Inicio del Sitio Lunes 16 de diciembre
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Rizos y enredos de juventud
Nada que celebrar

Por Keneth Menjívar
E-mail:
kenethmenjivar@hotmail.com

José sintió una punzada en el alma y un dolor muy fuerte en el pecho que incluso le hizo perder por un rato la respiración. Simplemente no lo podía creer. Su novia desde hacía 2 años, le estaba haciendo una confesión que dejaría pálido a cualquier sacerdote.
– “Estoy embarazada... y creo que es de Dios”.
El mes era diciembre, época en la que nuestro mundo celebra Navidad.
José, por su parte, no tenía nada que celebrar, no había razón para tirar una docena de silbadores al aire ni mucho menos para contentarse con destapar “dos que tres” regalos. El amor de su vida estaba encinta y una cosa era segura: José no era el padre.

Negra Navidad

A escasos días para disfrutar la Navidad muchos al igual que José no tenemos ningún motivo para festejar.
¿Cómo se puede celebrar cuando un hermano ha recaído en las garras del “crack”?
¿Quién puede reir cuando su mamá sufre? ¿De qué puedo disfrutar en esta época cuando mis padres se están divorciando? ¿Quién puede festejar la Navidad con la noticia de que la novia está embarazada?

José y varios de nosotros tenemos todo para pasárnosla “moqueando” en esta época.
Sin embargo, hubo algo que cambió el destino amargo de José por uno dulce.
La Biblia narra que “Un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “No temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo”. (Mateo 1:20)
“Campanas por doquier...”
Dios apaciguó la tempestad que había en el corazón de José mediante un sueño en el que le reveló su plan.

Aquel “problema” tenía un propósito, era momentáneo, estaba destinado a probar la obediencia de José.
Las circunstancias difíciles que atravesamos en nuestro breve peregrinar por este orbe también tienen un propósito eterno.
Y aunque no lo podamos entender ahora, Dios tiene un plan perfecto con un final feliz para aquellos que escuchan su voz y obedecen.

Lo más seguro es que si en esta época navideña estás atravesando por un valle de sombra y muerte, es porque Dios trata de llamar tu atención y hacerte entender que sólo cerca de él tú podrás disfrutar siempre.
La historia de José tuvo un final de hadas. Tu historia también la puede tener.
En esta Navidad, vuélvete a Jesús (el regalo de Dios para el mundo), deja que él dirija tu vida y ¡prepárate para celebrar aún en medio de la adversidad!
“SEGUIDORES”
E-mail:
kenethmenjivar@hotmail.com

 

 

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal