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Después de Chávez... ¿Qué?
La decisión no está tomada pero es la pregunta que
se hacen millones de venezolanos. El temor que existe es que, si
no surge un candidato único, el chavismo los derrote con
el apoyo del 30 por ciento de los votantes
Lafitte Fernández
Enviado especial/
Caracas, VENEZUELA
El Diario de Hoy
internacional@elsalvador.com
Aquí
hay dos preocupaciones: ¿qué hacer? y ¿quién
debe dirigir una transición si Hugo Chávez renuncia
a su cargo?
También existe una inquietud mayor: las encuestas muestran
que, si los opositores declaran un candidato único, Chávez
los podría vencer con el apoyo de un porcentaje de votantes
que oscilaría entre el 25 y 30 por ciento.
Encuestas privadas y públicas conocidas aquí muestran
que el problema es que ninguno de los potenciales candidatos de
la oposición sumaría, por sí solo, más
del 20 por ciento de los votos.
Los opositores no son ilusos: Chávez aún tiene fuerza
electoral y, aunque decida irse del país, el chavismo sobreviviría
sin él.
Cuatro hombres, tres de los cuales provienen de la Democracia Cristiana
aunque ya no pertenecen a esa agrupación tradicional, son
quienes encabezan las preferencias en la oposición, entre
los electores venezolanos.
Se trata del gobernador del estado de Miranda, Enrique Mendoza;
Julio Borges y de un joven abogado con apenas 32 años
que fundó el partido Primero Justicia. A esos
dos se sumaría Enrique Salas, quien enfrentó a Chávez
en las elecciones de 1988 y el periodista Alfredo Pena, el alcalde
metropolitano que desertó del chavismo.
Dolores de cabeza
La cabeza de los nuevos políticos venezolanos, muchísimos
de ellos apenas treintones, gira desde hace mucho tiempo, para tratar
de construir una época post-Chávez en Venezuela.
Enormes discusiones en mesas abiertas a las que dedican muchísimas
horas, plantean dos escenarios separados.
Lo primero que se preguntan es: ¿qué hacer si Chávez
renuncia, o se larga, en la transición en la que, necesariamente,
entraría el país mientras llegan las nuevas elecciones?
Los líderes venezolanos todavía no se deciden, aunque
saben que deben escoger entre cuatro caminos:
1. Elegir un político por consenso de la oposición.
2. Designar una junta de gobierno en la que participen civiles y,
al menos, un militar.
3. Elegir un hombre que gerencie el país, pero que no posea
afiliación política conocida.
4. Que soporte la transición el vicepresidente de Hugo Chávez,
José Vicente Rangel.
El político
Una minoría de líderes se inclina, por lo menos hasta
ahora, por el camino de escoger a un político.
Creen que eso daría confianza al país, tras advertirle
a la nación venezolana que luego vendría el mandatario
definitivo (gobernaría por un período que oscilaría
entre uno y tres meses).
La mayoría de dirigentes de la oposición consultados
por El Diario de Hoy creen que los retos son tan duros, y las respuestas
tan escasas, a corto tiempo, que la transición sería
un desgaste innecesario para los partidos que se coaliguen.
En muy poco tiempo nos podría salir de los cerros otro
Hugo Chávez, dijo la diputada Liliana Hernández,
quien forma parte del partido Primero Justicia.
Quienes se inscriben en esta postura tampoco creen que sea oportuno
que representantes de las diversas organizaciones políticas
asuman ministerios de gobierno.
Hay otros que creen que la transición debe asumirla una junta
de gobierno constituida por civiles a los que se les sume un militar.
Esos hombres podrían llegar desde los partidos políticos
emergentes o no.
Pareciera, sin embargo, que prevalece el criterio en el sentido
de que las agrupaciones no deben quemarse las manos en esa etapa.
El problema de este camino, según se dijo, es que deben seleccionar
muy bien al militar porque, buena parte de las fuerzas armadas,
están permeadas por un movimiento de izquierda que penetró
ese grupo, a finales de los años sesenta (incluido Hugo Chávez).
Un gerente
Muchos dirigentes de la oposición venezolana se matriculan
en otro camino: que llegue a gobernar la transición un hombre
de empresas o sin activismo político.
Muchísimos mencionan, aquí, el nombre de Luis Gusti,
quien fue presidente de Petróleos de Venezuela. Actualmente
funge como director externo de la Royal Dutch Shell.
También se incluye el nombre de Américo Martín,
uno de los líderes más respetados de la oposición,
y ex comandante de la guerrilla venezolana en los años sesenta,
aunque ahora no quiere nada con la izquierda.
Por último, existen, en Venezuela, un numeroso sector que
estima que el actual vicepresidente de Hugo Chávez, el periodista
José Vicente Rangel, debe sustituir al gobernante y dirigir
la transición mientras llegan las elecciones.
El problema sobrevendría, como lo dijo el presidente de Fedecámaras,
Carlos Fernández, a El Diario de Hoy, si renuncian Chávez
y Rangel.
La constitución no prevé ninguna posibilidad
a encontrar una solución en este campo, aunque debería
llegar el presidente de la Asamblea Legislativa (también
chavista).
Pero, resuelto ese problema, en lo que todos sí están
de acuerdo es que debe surgir un candidato único para enfrentarse
al chavismo porque, de lo contrario, lo único que harían
es restituir, a ese movimiento, en el poder.
El problema será, sin embargo, poner a todos los que se estimen
presidenciables de acuerdo. Ése será el nudo gordiano
del porvenir venezolano.
Los presidenciables
Posibles personajes venezolanos que, en una futura elección,
podrían surgir como candidatos de la oposición.
1. Enrique Mendoza: Gobernador del estado de Miranda. Viene de la
Democracia Cristiana.
Se le reconocen capacidades gerenciales. Usa un lenguaje popular
que le ha llevado a ganar terreno entre los opositores. Se dice
que es un excelente comunicador. Algunos lo mitifican. Tiene carisma
y una larga lucha opositora.
2. Julio Borges: Con apenas 32 años es el líder del
partido Primero Justicia. Muy joven fundó una
ONG que transformó, luego, en partido político. Viene
del socialcristianismo. Se dio a conocer, entre los venezolanos,
en un programa de televisión que llamó justicia
para todos.
Ahí ejercitó su profesión de abogado. También
ha realizado investigaciones sociales. Tiene 3 diputados y su partido
gobierna en dos alcaldías. Esa agrupación crece, rápidamente.
Las encuestas le dan buenas percepciones entre los votantes. Sin
embargo, cree que no es su momento para llegar al gobierno. Desea,
primero, fortalecer su partido.
3. Enrique Salas: Se enfrentó a Chávez en 1998. Fue
gobernador del estado de Zulia. También viene de la socialdemocracia.
Se le reconoce, igualmente, capacidades gerenciales. Su hijo, quien
tiene el mismo nombre, es una figura pública que le agrega
liderazgo. Este último tiene 35 años.
4. Alfredo Pena: Periodista influyente y alcalde metropolitano.
Llegó a la política al lado de Hugo Chávez.
Fue su ministro. También diputado constituyente. Más
tarde, rompió con Chávez y se volvió contra
él. Hala mucho el voto de clase media y baja.
Chávez intervino, recientemente, la policía metropolitana
que manejaba Pena y que es la quinta fuerza armada del país
con 10 mil hombres. Más recientemente, los diputados oficialistas
le eliminaron el presupuesto de 44 mil millones de bolívares
que recibía su concejo.
Otros hombres: Detrás de ellos se encontrarían
otros hombres como Claudio Fermín. Tampoco se descarta que,
en el futuro, salten a la política líderes empresariales
como Carlos Fernández y algún representante de los
medios de comunicación.
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