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La
Biblia
El mejor legado de un padre
René Mejía Vides*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Quiero
expresar mi más sincera felicitación a los señores
diputados de la Honorable Asamblea Legislativa por apoyar esta gestión,
que servirá para recordar las palabras de nuestro Padre amoroso
El 5 de diciembre del presente año, la Asamblea Legislativa
declaró el segundo domingo del mes de diciembre como el Día
de la Biblia, con el propósito de estimular su lectura
y estudio, en beneficio del crecimiento intelectual y espiritual
de la persona humana.
Esta noticia nos ha llenado de mucho regocijo y esperanza, ya que
la Biblia es el mayor legado de amor que un padre jamás haya
dejado a sus criaturas. Muchos padres han tratado de comunicar sus
mejores deseos a sus hijos. Por ejemplo, Rudyard Kipling (1865-1936),
en su poema Si, expresó: Si puedes tener
calma cuando en tu derredor todo el mundo la pierde y a ti se te
culpa de ello; si puedes tener fe en ti mismo cuando otros de ti
dudan... si puedes... ver hecha pedazos la ilusión de tu
vida, e inclinarte a rehacerla con recursos maltrechos... serás
todo un hombre, ¡hijo mío!
Otro fue el general Douglas MacArthur, quien en su famosa oración
por su hijo expresó: Dame, Señor, un hijo que
sea lo bastante fuerte para saber cuándo es débil
y lo bastante valeroso para enfrentarse consigo mismo cuando sienta
miedo. Un hijo que sea orgulloso e inflexible con la derrota; honrado,
humilde y magnánimo con la victoria. Dame un hijo que nunca
doble la espalda cuando deba erguir el pecho, un hijo que sepa conocerte
a Ti y conocerse a sí mismo, que es la piedra fundamental
de todo conocimiento... Dale humildad para que pueda recordar siempre
la sencillez de la verdadera sabiduría, la mansedumbre de
la verdadera fuerza. Entonces yo, su padre, me atreveré a
murmurar, no he vivido en vano.
Si tanto Kipling como MacArthur pudieron escribir buenos consejos
para sus hijos. ¡Cuánto más, nuestro Padre Celestial,
nos ha legado su palabra escrita, el mayor best seller
de todos los tiempos! En la Biblia, nuestro Dios nos presenta los
mejores consejos que un padre podría dar a sus criaturas,
tales como: Oye, hijo mío, la instrucción de
tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre;
Hijo mío, si los pecadores te quisieran persuadir,
no los consientas. Si te dicen: Ven con nosotros; estemos
al acecho para derramar sangre y embosquemos sin motivo a los inocentes...
Hijo mío, no andes en el camino de ellos; aparta tu pie de
sus senderos.... No te niegues a hacer el bien a quien
es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. En las
muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es
prudente. De más estima es el buen nombre que
las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el
oro.
En este precioso libro encontramos palabras tales como las de San
Juan, conocido como el Apóstol del amor, quien
nos dice: Pero éstas se han escrito para que creáis
que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo,
tengáis vida en su nombre. Porque de tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga
vida eterna. No te maravilles de que te dije: Os es
necesario nacer de nuevo. Lo que es nacido de la carne,
carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu
es.
Muchos hombres que han influido en el curso de la historia de la
humanidad han reconocido la importancia que la lectura de las sagradas
escrituras ha tenido sobre ellos, por ejemplo, el general Douglas
MacArthur expresó: Créame, Señor, no
pasa nunca una noche, por cansado que esté, que no lea la
Palabra de Dios antes de acostarme.
Sir Isaac Newton, quien descubrió las leyes de la gravedad
y de la termodinámica, dijo: Consideramos las escrituras
de Dios como la filosofía más sublime. Encuentro más
marcas de autenticidad en la Biblia que en cualquier otra historia
profana.
Michael Faraday, científico Inglés que descubrió
sus famosas leyes del electromagnetismo, dijo: ¿Por
qué se descarría la gente cuando tienen este bendito
libro para guiarles?
Quiero expresar mi más sincera felicitación a los
señores diputados de la Honorable Asamblea Legislativa por
apoyar esta gestión, que servirá para recordar las
palabras de nuestro Padre amoroso, quien quiere sólo el bien
para nuestra querida y sufrida nación.
*Pastor Cristiano Evangélico.
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