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Nació un rey en el Zoológico
Nadie
sabe con exactitud a qué hora nació, pero, ayer por
la mañana, su llegada a este mundo llenó de alegría
al personal del Parque Zoológico
Ciro Granados
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| Nadie sabe con exactitud
a qué hora nació, pero, ayer por la mañana,
su llegada a este mundo llenó de alegría al personal
del Parque Zoológico.
Foto: EDH/Omar Carbonero |
Cuando Jorge Campos intentó sacar a los tres leones de sus
jaulas, ayer por la mañana, se dio cuenta de que una de las
dos hembras no quería obedecerle. La vi seria,
relata. Alzó la voz y, minutos después, a regañadientes,
la perezosa se levantó y salió hacia el espacio donde,
durante el día, se convierte en un atracción de todos
los que se acercan al área de felinos, en el Parque Zoológico
Nacional.
Jorge comenzó a hacer limpieza en las jaulas; la noche anterior,
el trío había comido sus tradicionales 50 libras de
carne y había dejado los restos tirados. A punto de abrir
la llave del chorro (para lavar el lugar), el jaulero se percató
de una presencia extraña. Pensé que era una
rata. No lo era.
De la parte baja de una tarima salió un cachorro recién
nacido. Medio asombrado, Jorge llamó a sus superiores y la
noticia corrió.
A esa hora (cerca de las ocho) sonó el teléfono de
Raúl Miranda, el jefe del Área de Mamíferos;
varias preguntas comenzaron a martillarle la mente: ¿Habrá
nacido bien? ¿Cómo estará la madre? ¿Lo
aceptará? El temor no era infundado: meses atrás habían
tenido la amarga experiencia de un mal parto en la misma área.
Apresuró el paso. Que nadie toque al cachorro,
fue la orden general. La razón era sencilla: al tocarlo,
el olor del humano se le impregna y la madre podría dejar
de reconocerlo, abandonarlo o, incluso, matarlo.
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Póngale
un nombre
Si desea participar en el concurso para buscarle
el nombre al leoncito, marque el 298-1122 y envíe un
mensaje con su propuesta a la unidad 63771. Se aceptan nombres
de macho y de hembra. Ayer abrimos un concurso en nuestro
sitio de Internet, y estas son algunas de las sugerencias:
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- Hans, Chepián, Mango.
- Margara, Audita, Dolores.
- Nicky.
- Yulu (corazón, en náhuat).
- Sirkán.
- Tamara.
- Pipo, o Pipa.
- Pascual.
- Ida.
- Paquito.
- Lulita.
- Guanaco.
- Cihuat.
- Machoman.
- Tiara.
- Rocky.
- Centella.
- Xenia.
- Chepito, Chepe.
- Alfa.
- Simba, Mustafá.
- Nala.
- Nino.
- Sisi.
- Goliat.
- Tosca.
- Cova.
- Dante.
- Linky.
- Diego.
- Becky.
- Schafik.
- Rosita.
- McGyver.
- Esperanza.
- Ciro Cruz León.
- Lancelot, Ñonga.
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Cuando llegamos al Zoológico, la emoción era evidente.
- ¿Qué se siente?
- Como que si nosotros fuésemos los padres- dice el doctor
Jorge Armando Castro, veterinario.
- Pero quizás el más papá es Raúl
Miranda- tercia Mario Guevara, director del Parque. El doctor asiente.
Envueltos en esa emoción, no dejaban de preocuparse, sobre
todo porque no sabían cómo reaccionaría mamá
leona, ya que es su primera vez.
Llegó el mediodía. En la jaula donde estaba el neonato,
todo era silencio; encerrado, el pequeñín dormitaba
mientras el orgulloso padre, Kali (significa fiera, en idioma swahili),
se pavoneaba bajo los árboles de su recinto.
Afuera, varios niños corrían sin percatarse de la
noticia. Pero algunos adultos escucharon las conversaciones de los
biólogos con los periodistas y una señora dijo: -
Mirá, ya se levantó la leona, esa que tiene las tetas
grandes... es que ya es mamá.
El nacimiento del leoncito es un hecho relevante, porque ha sido
el primero en varios años. Yo trabajo aquí desde
1993 y no había visto que naciera uno, dice Jorge Porras,
coordinador técnico del Parque, antes de contarnos que estos
carnívoros ya pasaron la adolescencia.
La familia felina tiene poco más de tres años de edad
y fue traída por un proveedor guatemalteco. Ahora, con la
nueva cría, las perspectivas mejoran para la manada.
Pero la incertidumbre permanecía. Si la leona abandona
al cachorro, tenemos un plan B, dijo Guevara. Ese plan es
de proporcionarle los cuidados al recién nacido. Se le amamantará
y protegerá del frío.
Sin embargo, surgía otra pregunta: Si la madre lo desconoce,
¿cómo vamos a insertarlo después en el ambiente
de su familia? Podrían atacarlo, se preocupaba el veterinario.
-Otra cosa, nadie va a querer ordeñar a la leona- dijo riendo
Jorge Porras.
-Hay leche sustituta- respondió el veterinario.
Por suerte, esas inquietudes desaparecieron alrededor de la 6:30
de la tarde, cuando la madre entró a la jaula y comenzó
a amamantar a su pequeño, del cual aún no conocemos
el sexo, porque ningún humano lo ha tocado. ¿Y el
nombre? En eso estamos...
Primeras palabras
En el Parque Zoológico estaban entusiasmados por
el nacimiento del cachorro, pero también preocupados
porque no sabían cómo reaccionaría
la leona. Lo hizo bien.
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Nuestra
prioridad es que el recién nacido permanezca
en el ambiente más natural posible.
Jorge Porras
Coordinador técnico
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Todavía
no sabemos qué sexo es el cachorro, porque
ninguno de nosotros lo ha podido tocar.
Mario Guevara
Director Zoológico
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Cuando
iba a limpiar la jaula, me di cuenta de que había
nacido el leoncito y me alegré.
Jorge Campos
Jaulero
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Lactancia
Los leones se alimentan de la leche
materna durante unos tres meses, aproximadamente.
Después de parir, las leonas se marchan del
lugar y esconden a sus cachorros; hacen esto para
despistar a cualquier depredador que pudiera andar
cerca, y para defender a la cría. Las hembras
son multiparas.
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Alimentación
En el parque Zoológico, los
tres leones consumen carne de caballo los días
lunes y miércoles. No comen a diario. Los días
sábados tienen un plato diferente: gallinas
enteras, con todo y plumas. Entre los tres se comen
alrededor de 50 libras en cada ocasión, y los
sábados la dieta disminuye a unas 35.
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Longevidad
En vida silvestre, los leones viven
menos que en cautiverio. Su período vital no
depende de la longevidad sino de la habilidad para
cazar y la potencia que tengan para enfrentar a otros
machos, para el caso. En los zoológicos un
león puede llegar hasta los 40 años;
en ámbito salvaje su vida no es mayor a 20.
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