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Un tercero purgará ocho años
Mareros sentenciados a 13 años de prisión
Ahuachapán. Los tres imputados fueron investigados por
el intento de homicidio de un hombre, en junio de 2001
Roberto Zambrano
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El Tribunal de Sentencia de Ahuachapán encontró culpables
de los delitos que les imputaban a tres pandilleros que operaban
en el municipio El Refugio, de ese departamento.
Los ahora condenados son Juan Carlos Martínez, (a) Spuki;
Juan Francisco Lemus, (a) El Trabans, y Leonardo Edenilson
Linares, (a) El Tayson.
Los dos primeros fueron sentenciados a 13 años de prisión,
tras comprobarles su responsabilidad en el intento de homicidio
en perjuicio de José David López Aquino.
El tercero permanecerá preso durante ocho años y ocho
meses, por complicidad no necesaria. Un menor de edad que también
estuvo involucrado fue recluido por orden de un Tribunal de Menores.
El fallo fue emitido por un tribunal colegiado, durante la vista
pública celebradas el 9 y 10 de diciembre.
Para los tres jueces que presidieron el caso, las evidencias ofrecidas
por los acusadores fueron suficientes para comprobar la culpabilidad
de los tres imputados.
Más de un año
El hecho ocurrió el 22 de junio de 2001 en la calle que de
la colonia El Ángel conduce a la colonia San Antonio, del
municipio antes citado.
López Aquino caminaba junto con unos amigos cuando fue interceptado
por un sujeto, que también pertenece a pandillas juveniles.
Este último insultó a López Aquino y sus acompañantes.
El marero estaba acompañado por otro grupo que
se apostó a uno y otro lado de la calle.
Al notar las malas intenciones de los sujetos, la víctima
decidió correr, pero fue alcanzado por los tres imputados,
a quienes conocía desde hacía ocho años.
Solo pudo correr 200 metros. Juan Carlos Martínez sacó
una arma y amenazó al ofendido con dispararle si no se detenía.
La víctima acató la orden. Martínez se acercó
hasta él y le puso el arma en la cintura. Luego, llegaron
los otros y comenzaron a golpearlo con piedras y garrotes hasta
dejarlo inconsciente.
El joven tenía la mandíbula quebrada, le rompieron
casi todos los dientes y le fracturaron el pómulo derecho.
A la fecha, aún recibe tratamiento especial por los golpes
recibidos.
La representación fiscal salió satisfecha con el fallo.
La defensa, por su parte, apelará el fallo.
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