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Pocas pistas en manos de las autoridades
Cruel homicidio indignó a vecinos

La Paz. El crimen se suma a una larga lista de asesinatos perpetrados con lujo de barbarie, en el departamento La Paz

Jesús Corvera
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

Se llamaba Julio Ignacio Alvarado Rodríguez. Tenía 35 años y era un hombre trabajador. Residía en la calle principal de la colonia La Esperanza de la ciudad Zacatecoluca. Murió la medianoche de ayer, en la 10a. Avenida Norte del barrio Analco de esa cabecera.
Pocas pistas existen en torno al homicidio. El cadáver fue localizado por vecinos que se toparon con él, en la mañana.

La Policía fue la primera en llegar, junto a los peritos del Laboratorio Científico de la PNC. Encontraron un cuerpo con la cabeza completamente destruida. Cerca de él, una roca de aproximadamente 30 libras con rastros de sangre.
A pocos metros del cadáver, la PNC recolectó un ladrillo ensangrentado.
El forense, Dr. Pedro Zúniga, determinó que Alvarado Rodríguez falleció por traumatismo craneoencefálico, por aplastamiento.

Sin testigos


Nadie vio ni escuchó nada. Sólo informaron a la Policía, que a una cuadra del sitio del crimen, se realizó una velación la noche anterior.
Los investigadores presumen que la víctima estuvo en ese sitio y que cuando regresaba para su vivienda fue interceptado por los homicidas.

El sujeto fue golpeado hasta dejarlo moribundo y luego, le dejaron caer la roca en el cráneo.
Los móviles aún son una incógnita. Sin embargo, en los bolsillos del pantalón que vestía Alvarado Rodríguez, había una lámpara pequeña, un reloj, una esclava y su billetera. Llamó la atención de los investigadores, que lo único que faltaba eran los documentos de identificación.
En un primer momento, la Fiscalía abrió el expediente por homicidio sobreaveriguar, sin la identidad del ofendido. Transcurrieron tres horas, después del reconocimiento legal, para que la Fiscalía supiera la identidad de la víctima.

Un hermano lo reconoció en la morgue del Instituto de Medicina Legal de San Vicente. La Fiscal a cargo del caso informó que todo apunta a que las rencillas personales fueron los móviles del crimen.
Las venganzas son una de las principales causas de homicidios en el departamento. Del año pasado a la fecha, seis casos de homicidios por aplastamiento han sido reconocidos.


 

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