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Acusan de plagio a Yann Martel
The New York Times reveló las asombrosas semejanzas entre
Life of Pi, el relato vencedor del más prestigioso
galardón literario británico, con Max y los
Felinos un libro escrito por el brasileño Moacyr Sclair
hace dos décadas.
Estados Unidos
Agencias.-
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
Martel, canadiense de 39 años, asegura que nunca leyó
la obra de Sclair y que sólo se inspiró en su argumento.
Yann Martel, un escritor canadiense nacido en España en 1963,
conoció la gloria hace dos semanas, cuando recibió
el Premio Booker, el más prestigioso de Gran Bretaña.
Me siento como si hubiera ganado la Lotería,
dijo al recibir el trofeo y el cheque por 77 mil dólares.
Martel obtuvo el Booker por su segundo libro, The Life of Pi, el
que relata la historia de un niño indio crecido en un zoológico,
que naufraga en un viaje hacia Canadá y sobrevive en una
lancha junto a un tigre. El jurado afirmó que era un
genuino ejercicio de la imaginación.
Este ejercicio de imaginación, se sabe ahora, no era tan
genuino, y Martel ha recibido acusaciones de plagio. Según
reveló The New York Times, su novela The Life of Pi guarda
bastantes semejanzas con Max y los Felinos, del escritor brasileño
Moacyr Sclair, publicada en Brasil en 1981 y traducida al inglés
en 1990. Relata la historia de un niño judío que sobrevive
a un naufragio y convive con un jaguar en una lancha.
El caso de Martel es el último de una larga lista en la historia
de los plagios literarios, una historia donde los homenajes se confunden
con la copia.
El escritor canadiense reconoce haberse inspirado en el argumento
de Sclair, aunque asegura no haber leído la novela, sino
que se enteró de ella través de una reseña
escrita por John Updike.
The New York Times respondió que Updike jamás comentó
el libro. Sin embargo, Martel insiste en su tesis: Fue un
punto de partida que me interesó, y a partir de él
conté mi propia historia. No creo haber hecho nada deshonroso,
afirma.
El autor real
Moacyr Sclair, de 65 años y autor de 16 novelas, no piensa
lo mismo. De alguna forma, me halaga que otro escritor haya
encontrado mi idea lo suficientemente buena como para aprovecharla,
dice, pero aclara que es su propiedad intelectual. Declara
que si bien no le gustan los litigios, buscará más
semejanzas y dejará las acciones legales en manos de su editorial,
Caminho.
Martel recordó que existe una tradición de escritores
que se han basado en la creación de otros; el problema -admitó-
es que ahora ese otro está vivo. ¿Es posible
reservarse los derechos de una idea? No lo creo. Lo erróneo
habría sido decir que la idea era mía.
Martel indicó que no había tomado contacto con Sclair
antes de redactar su novela, pero anunció que escribió
a su sello editor para explicar que no ha menospreciado al narrador
brasileño. Además, confesó que está
dispuesto a hacer una mención explícita a Max y los
Felinos en una eventual edición brasileña de Life
of Pi, para la cual justamente busca editorial.
Sclair explica que en mayor medida le molesta sentir a la cultura
brasileña menospreciada. Es desafortunado que la literatura
de mi país sea tan mencionada ahora en el extranjero debido
a este incidente extravagante.
Yo considero que la literatura brasileña es de primera magnitud
y me gustaría que nuestra cultura fuese juzgada por sus propios
méritos.
Yann Martel ha sido acusado de plagio.
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