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Tres
muertos en Cara Sucia
Ahuachapán.
Mataron a dos vecinos . La oscuridad impidió a los asesinos
percatarse de una tercera víctima.
Etika Prado/Antolín Escobar
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Familaires trasladan el ataúd con
los restos de José Armando Guerra,quien fue ultimado
a balazos por desconocidos. En el hecho murió su cuñado
y un presunto delincuente. Foto: EDH/Antolín
Escobar |
Las fiestas del cantón Cara Sucia, en San Francisco Menéndez,
fueron empañadas por los delincuentes la noche del martes.
Varios individuos llegaron a una casa y atacaron a tiros dos a dos
de sus habitantes, quienes murieron por las heridas.
Un presunto delincuente también murió al ser herido
de bala por sus compañeros de fechorías.
El hecho ocurrió en el casco de la hacienda Cara Sucia, a
eso de las diez de la noche. Una familia que recién había
regresado del campo de la feria no se percató de que en los
alrededores de su vivienda se ocultaban tres hombres.
Luis Aníbal Hernández, uno de los miembros de la familia,
fue interceptado por los delincuentes, quienes lo empujaron hasta
una pila, lo obligaron a meter la cabeza en el agua y le dispararon.
Al escuchar las detonaciones, José Armando Guerra, de 19
años, cuñado de la víctima, salió de
la vivienda para auxiliarlo. Los criminales también lo mataron.
Al final del tiroteo, quedaron en el sitio tres cadáveres.
Los de Luis Aníbal Hernández, de 24 años, y
el de su cuñado José Armando Guerra, de 19, así
como el de un desconocido, a quien testigos señalaron como
uno de los delincuentes.
Según parece, cuando sus compañeros dispararon a las
víctimas, varias de balas hicieron blanco en su cuerpo.
De seguro, debido a la oscuridad, no se fijaron que habían
matado también a uno de sus compañeros, expresó
un vecino al referirse a la forma en que murió el tercer
hombre.
La PNC llegó al sitio e inició un rastreo por el sector,
pero no hubo resultados.
Los cadáveres fueron llevados al Instituto de Medicina Legal
de Ahuachapán
Alarma
El temor acompaña a los residentes en Cara Sucia, un cantón
fronterizo con Guatemala.
Muchos consideran que es necesario mejorar la vigilancia en el sector,
pero no les atienden.
El triple crimen es un capítulo más en una larga historia
de violencia. Luis Hernández deja en la orfandad a tres niños.
La mayor tiene seis años, y el menor, cuatro meses.
Muchos reclaman mano dura contra los criminales; pero, sobre todo,
las medidas necesarias para prevenir nuevos hechos.
En esa zona, los casos de contrabando y el daño a flora y
fauna en reservas ecológicas son considerables. La abundancia
de puntos ciegos, la existencia de amplias zonas despobladas y la
poca presencia policial favorecen el accionar delincuencial.
Sólo se preocupan por el contrabando y ponen retenes
en carreteras, comentó una vecina, tras señalar
que en caminos vecinales, la vigilancia es poca.
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