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Proyecto de aguas negras fue explicado a pobladores
Ahuachapán. Para comprender la forma en que funcionará
la planta de tratamiento, los interesados viajarán a La Paz,
para conocer otra que ya se encuentra en uso
Érika Prado
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
De poco sirvieron las expliCaciones técnicas. Muchos de
los asistentes a la reunión efectuada ayer en Apaneca para
detallar el funcionamiento de una planta de tratamiento de aguas
residuales, no quedaron conformes.
Un capítulo más en la historia de protestas, se cerró
sin que se vislumbre el final del problema.
Luego de marchas nocturnas en Juayúa y la obstrucción
de la carretera entre este municipio y Apaneca, ayer se efectuó
una reunión entre las autoridades involucradas en el proyecto
y vecinos de Salcoatitán, Nahuizalco, Juayúa y San
Antonio del Monte.
Los únicos ausentes fueron los representantes del Ministerio
de Medio Ambiente.
Ahí estaba el alcalde de Apaneca Osmín Guzmán,
técnicos de ANDA y del Comité Ejecutivo Protector
del Recurso Hídrico, integrado por representantes de ANDA,
Ministerio de Salud, de Gobernación y el de Agricultura y
Ganadería.
Explicaron que la planta funcionará por un sistema de gravedad
y estará a siete kilómetros de la fuente Amulunga,
la cual los quejosos temen sea contaminada.
Rubén Alemán, ingeniero sanitario de CEPRHI, detalló
que darán garantías de que el agua residual no contamine
el cauce del Amulunga, en el que por se efectuaron estudios previos
que establecen que ya hay contaminación por desechos sólidos
y detergentes.
Imposible.
Los detalles no complacieron a muchos, que piden que se traslade
la planta a otro sitio. Pero el arquitecto Julián Monge,
de la entidad indicada, detalló que los costos serían
excesivamente elevados y hay mayor riesgo de contaminación.
Algunos preguntaron las razones por las que no se realizó
una consulta con los pobladores de Juayúa, la respuesta fue
que, en el marco legal, antes de iniciar el proyecto se efectuaron
las publicaciones que exige la ley en tres de los periódicos
de mayor circulación, Al vencer el plazo sin recibir ninguna
observación, se iniciaron las obras.
Pero no fue satisfactorio para muchos. Juan Chávez, regidor
de Juayúa, indicó que hay una crisis sicológica
entre sus vecinos, por el miedo a la contaminación.
Otros mostraron posiciones incluso ofensivas. Algunos preguntaron
al alcalde cuánto dinero habían pagado a la municipalidad
de Juayúa para que autorizara el proyecto. La respuesta de
Osmín Guzmán fue de alerta para los vecinos, les dijo
que no se ha pagado a nadie y que seguramente quienes propagan este
rumor, son personas que quieren sacar provecho de la situación
en su beneficio, vistas las próximas elecciones municipales.
Irán de paseo
No hubo soluciones en la reunión. Lo único que se
logró fue el acuerdo de viajar a San Luis Talpa, La Paz,
para apreciar la forma en que funciona la planta de tratamiento
local, que es idéntica a la que instalarán en Apaneca.
- Roberto Aquiles Ventura, de Salcoatitán,
advirtió que pueden producirse acciones violentas si insisten
en seguir con la obra. Recordó el caso de Nahulingo, donde
un proyecto similar fue suspendido.
- José Antonio Batres, de Juayúa, expresó que
las garantías de no contaminación deben ser a largo
plazo. No sea que dentro de veinte años se agrave el
problema, expresó
- Hubo personas que, sin quererse identificar, amenazaron con agitar
a las comunidades para que impidan la obra.
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