Turismo
 
Inicio del Sitio Martes 5 de Noviembre
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

¡Arriba, Peter!

El músico revive romance con los mexicanos durante su primer concierto en la Capital

México
Agencias
Escenarios
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com

Gabriel erizó la piel de 10 mil personas con "Secret World", a la que dio vida bailando en una alegre ronda junto a sus músicos. Foto: AP

Como los viejos amores, que después de no saber del otro durante años vuelven a entenderse con una mirada, Peter Gabriel supo revivir el antiguo romance con su público mexicano, con música nueva, simple, y recuerdos cálidos.

Diez años después, la pasión, el deseo y la ternura se volvieron a levantar con la música de UP, nombre de su último disco, y sin pretender fascinar con ritmos contagiosos tuvo intuición suficiente para conmover con música suave y letras que hablan de todo aquello que no sabe del tiempo: la luna, la lluvia, el cielo o el amor.

El Auditorio Nacional de México no necesitaba demasiado para conmoverse. Un "¡Hola, México!" despertaría un griterío, la aclaración de que habría canciones "viejitas" levantaría aplausos.

Gabriel erizó la piel de 10 mil personas con "Secret World", a la que dio vida bailando en una alegre ronda junto a sus músicos, sabios para seducir con su virtuosismo en este primer concierto del Growing Up Tour.

Vinieron "Red Rain", "My Head Sounds Like That" y "Animal Nation" bajo una atmósfera acuática, colmada de azules y violetas que tímidamente interrumpían la oscuridad.
Cuando el concierto rayaba la hora, llegó el agua, uno de sus elementos símbolo de su renacimiento musical. Gabriel apareció en el escenario en una majestuosa burbuja transparente, en cuyo interior avanzó rodando por el escenario.

Las miradas, atrapadas por el loco Gabriel que retornaba con las ocurrencias de sus años de apogeo, se dejaron ir con "Growing UP", el emblema de su vuelta a los escenarios sin que importe demasiado el paso del tiempo.

Desde su burbuja transparente, cantando fuerte y saltando sin parar, Peter aclaró a su gente que se ocultó durante una década para cargar energía y crear sin necesidad de ser portada de revista.
La gente gritó y bailó en momentos de euforia. Pero la pausa también tuvo su valor. Y es que el primero de sus tres conciertos en el Auditorio tuvo por momentos una atmósfera íntima: luces mínimas, acordes ligeros y teclados con texturas sacadas de la naturaleza.

El británico fue un hombre austero. Saco, pantalón y camisa negros. Ojos serenos. Hoy, con poco pelo, una abdomen prominente y movimientos controlados, propios de un hombre que supera el medio siglo, el rockero parece no saber demasiado de ese asunto llamado vanidad.
"Sledgehammer", poco antes de la conclusión, destruyó la pasividad de algunos cientos que preferían el asiento. Ahí sí, todos a saltar, a vibrar, con su Gabriel entrañable, antes de decir adiós hasta quién sabe cuándo.

Llega muy alto


- Número de canciones: 18 y dos encores
-Las más coreadas: "Solsbury Hill" y "Sledgehammer"
- Músicos en escena: seis
- La frase que más repitió en español: "¡Muchas gracias!".
- La sorpresa: Se metió en una esfera de plástico al interpretar "Growing Up" y dio varias vueltas. En "The Barry Williams Show", en la que se burla de los "reality shows", tomó una cámara y actuó como si estuviera filmándose.
- Duración: 2:02 horas.
- Detalle: Pidió que le tradujeran al español las introducciones de sus canciones y las iba leyendo antes de cada tema.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal
 
 


escribame escribame escribame