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La
oposición está lista para levantar la mano
Amenazan con gravar la importación de cereales
Si
el Ejecutivo no toma en cuenta una recomendación de la Asamblea,
entonces los diputados decretarán un nuevo impuesto
Ana Giralt
El Diario de Hoy
Negocios
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El Órgano Ejecutivo tiene hasta el jueves para establecer
nuevas reglas en la relación de los productores de granos
básicos y los industriales. De lo contrario, la Asamblea
Legislativa decretará un arancel sobre la importación
de cereales.
Esa fue la advertencia que hizo la oposición antes de aprobar,
con el respaldo de ARENA, un dictamen en la sesión plenaria
del miércoles, en el que se recomienda al Ministerio de Agricultura
(MAG) y al de Economía, cinco puntos para ayudar al sector
cerealero.
La primera sugerencia es establecer un impuesto a la importación
del maíz amarillo, maíz blanco, así como harina
de maíz blanco y amarillo. Luego, prohibir a los particulares
y asociaciones que no conformen la cadena productiva nacional, introducir
al país esos bienes.
Recomiendan, también, incluir en el convenio de sorgo, que
se firmó hace 4 años, a todos los que utilicen granos
básicos y harinas como materia prima.
Y piden que el MAG y Economía faciliten un entendimiento
con los industriales procesadores de maíz y sorgo, y que
se establezca un precio que garantice como mínimo el
punto de equilibrio del productor.
En la recomendación va implícita una exigencia: que
los cinco puntos se incluyan en un decreto Ejecutivo. Si no, el
FMLN, el PCN y los renovadores lo harán en uno legislativo.
Compra libre
La importación de maíz y harina no paga ningún
arancel, eso facilita a los industriales a comprar el producto en
el extranjero cuando los precios están más baratos.
Lo anterior, alegan quienes lo cosechan, contradice la cláusula
del convenio de comercialización de sorgo que se firmó
en 1998, que en teoría obliga a los industriales avícolas
a comprar el 80 por ciento de la cosecha nacional.
En la práctica algunos industriales no han cumplido
y muchos se han quedado con el producto en su casa, señala
Francisco Zaldaña, presidente del Foro Agropecuario.
El convenio es un acuerdo entre privados, por lo que carece de fuerza
legal. Las partes lo han aplicado según su conveniencia.
En caso de que la demanda supere la oferta, los productores de granos
básicos han vendido primero en el mercado nacional y luego
a los industriales.
Los diputados de oposición, sin embargo, se niegan a tomar
en cuenta esa flexibilidad e insisten en poner en jaque
al Gobierno, ante las súplicas de un grupo de cerealeros
que llegó al pleno legislativo.
Vemos con buenos ojos la posibilidad de emitir un decreto
para establecer un arancel a los cereales, dice el renovador
Mauricio Estrada.
ARENA no respaldará ninguna disposición que obligue
al Órgano Ejecutivo a llegar a ese fin. La bancada aceptó
votar por el dictamen recomendable, pues éste no tiene carácter
vinculante.
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