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Orientaciones
familiares
Ayudando a quien sufre
Por Pastor Mario Vega
El Diario de Hoy
orientaciones.familiares@navegante.com.sv
Cuando
Jesús caminó por nuestro planeta se encontró
con muchas personas que tenían dolor. Una de esas ocasiones
fue cuando se encontró con María y Marta, cuyo hermano,Lázaro,
había muerto a causa de una enfermedad.
Al encontrarse con estas mujeres, Jesús desarrolló
un modelo para ayudar a quienes tienen dolor. Los principales elementos
de ese modelo son:
Saber escuchar
Cuando una persona tiene dolor es conveniente que ventile sus sentimientos
relacionados con la tragedia. Esos sentimientos pueden ser retrospectivos,
de culpa, de reclamo, etc. La reacción de las hermanas de
Lázaro fueron de reclamo. Específicamente contra el
Señor Jesús (Juan 11:21 y 32). A pesar que sus reclamos
eran repetitivos, Jesús las escuchó. Permitió
que ellas expresaran su dolor.
Escuchar a las personas hablar sobre sus sentimientos representa
una forma de ayuda. Tratar que las personas no hablen más
del asunto, que olviden lo ocurrido o que no lloren más son
actitudes contraproducentes que pueden llevar a quien tiene dolor
a un ciclo depresivo.
Solidarizarse
Solamente las personas que han pasado por una circunstancia dolorosa
pueden comprender el significado que tiene el acompañamiento
sincero de sus amistades. Aunque Jesús tenía sobradas
razones para no sentirse apesarado, supo identificarse solidariamente
con el dolor de aquellas mujeres. Jesús lloró (Juan
11:35).
El saber acompañar al sufriente, saber compartir su pena
y comprender sus sentimientos son elementos de gran ayuda para quien
atraviesa momentos difíciles.
Fortalecer la fe
Jesús avivó la fe de las mujeres en las enseñanzas
que él había impartido sobre la vida y la muerte.
El dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree
en Mí, aunque esté muerto, vivirá (Juan
11:25). El recordarles tales verdades reanimó a aquellas
mujeres.
La reflexión en las verdades espirituales ha demostrado ser
un fuerte factor de consuelo a las personas abatidas. Tal consuelo
se basa en una fe sincera en el Hijo de Dios. Al creer en El con
arrepentimiento honesto se obtiene una base sólida de apoyo.
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