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Tema
para meditar
La marca 666
Edgar López Bertrand*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
También
a nivel económico, el falso profeta institucionaliza un sistema
infalible: Y hacía que a todos, pequeños y grandes,
ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la
mano derecha, o en la frente, y que ninguno pudiese comprar ni vender,
sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número
de su nombre (Apocalipsis 13 : 16-17).
¡Eso es control total! Entonces, para poder identificar a
la misteriosa Babilonia, debemos buscar a aquella persona que cuente
con el respaldo de un sistema que ejerza suprema autoridad, tanto
en la religión como en la economía. Para que no sea
demasiado difícil identificar dicha autoridad, observemos
cómo nuestro mundo es alterado. Existen planes aquí
mismo, en Estados Unidos, que parecen estar preparando las cosas
para el día en el cual todos deberán tener la marca
para poder sobrevivir, comprar, vender o negociar. Puede que no
sea una preparación deliberada, pero podemos ver que conduce
en dirección a un control económico general.
Para poder entender mejor lo que la Escritura ha predicho, debemos
mirar ahora todas las cosas del mundo moderno desde un punto de
vista negativo. Con certeza, cada ciudadano decente que trabaja
para poder vivir, que paga sus impuestos y hace lo que es correcto,
está a favor de que se detenga el crimen, el fraude sobre
el beneficio social, la pérdida de dinero y cosas semejantes.
Con el control electrónico adecuado, el tráfico de
drogas, por ejemplo, podría ser eliminado.
También debemos tomar en consideración a los miles
de millones de dólares que la IRS no puede recaudar debido
a que no hay suficiente control. Podrían ser recaudados,
pero no lo son, por lo tanto, esa pérdida debe ser compensada
por aquellos que pagan los impuestos. Cuanto más se desarrolle
y se perfeccione este sistema de control, más apoyo tendrá
del público en general. Con la nueva y eficiente recaudación
de impuestos, tal vez las tazas puedan, inclusive, ser reducidas.
La misteriosa Babilonia es considerada como una mujer, y más
adelante es identificada como una ciudad: Y la mujer que has
visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra
(Apocalipsis 17:18). De aquí aprendemos que la misteriosa
Babilonia no sólo tiene autoridad religiosa y económica,
sino también política. De otra manera, no leeríamos
que los reyes de la tierra, los líderes políticos,
tienen algo que ver con ella. Además de los reyes,
los gobernantes de este mundo, los habitantes del mundo también
cometerán fornicación con ella. El mundo entero participa
en su fornicación a través del vino, según
lo dice Apocalipsis 18:3.
Ellos han bebido del vino del furor de su fornicación.
Este no es un asunto local, en el cual el pecado de fornicación
es cometido con uno o dos reyes, sino que dice aquí los
reyes de la tierra. La misteriosa Babilonia, por tanto, es
tan poderosa que los gobernantes de la tierra tienen un acuerdo
con ella, para así poder compartir el gran éxito del
sistema mundial. Y es por la gran ramera que los habitantes de la
tierra se emborrachan, intoxicándose con su religión,
con su política y con su éxito económico.
Notemos una vez más que los pueblos de la tierra están,
en una forma metafórica, siendo emborrachados. Un conductor,
por ejemplo, sabe que manejar estando intoxicado no sólo
es ilegal, sino también muy peligroso. Luego de beber no
le presta mucha atención a su estado físico y decide
manejar su vehículo, ya que piensa que está en buenas
condiciones y, en realidad, cree que tiene buen control de sus habilidades.
No se da cuenta del peligro que representa para sí mismo
y para el público en general.
Mientras su mente estaba libre de la influencia del alcohol, era
capaz de conducir su vehículo en forma segura. Pero ahora
que está borracho, su juicio y su habilidad física
están seriamente dañados y su excesiva confianza en
sí mismo le conduce a una posible tragedia para él
y para otros. No necesitamos ser expertos para darnos cuenta de
que el mundo ya está intoxicado con el vino de
la fornicación de la gran ramera
a tal punto que creen que todos sus problemas pueden ser resueltos
por su propia iniciativa.
¿Qué representa el 666? Tiene varias interpretaciones,
para unos es la marca de la bestia (Anticristo); para otros, cada
6 representa: El primer 6, poderío económico
mundial, representado ya por el Banco Mundial; el segundo 6, el
poderío militar mundial, representado en la actualidad por
las Naciones Unidas y la OTAN de Europa. Y finalmente, el tercer
6 representa la unión de todas las religiones, se les llama
el poder religioso mundial. Este es el movimiento ecuménico
que ya está en gestación. Todas las denominaciones
bajo un solo líder; todo este poder le será entregado
al Anticristo y el que lo acepte se pondrá la marca de la
bestia y su número es 666. El que no lo reciba tendrá
que pagar con su vida. ¡Cuidado, acepta hoy al Señor
Jesús!
*Pastor.
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