| |

Palabras
Los que no pudieron cambiar
Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
La incapacidad suya, interna de cambio; la debilidad, la cobardía
de cambiar, de evolucionar, de renunciar y de volver a conquistar,
le mantendrá en esa celda pura, en la cual se encuentra,
precisamente, por no haber salido del capullo. Salga de allí.
La vida espera. ¡Cambie! Renueve su vida, su rostro interior...!
¡Salgo al mundo!
Tiene que ver con la renuncia. Tiene que ver con el deseo de buscar
un mundo mejor. Tiene que ver con nuestra evolución interna...
Tiene que ver con la llamada anatomía interior...
Tiene que ver con el deseo de aventura y de conquistar nuevos espacios;
tiene que ver, en fin, con la capacidad de cambio.
El cambio es una necesidad. Todo es necesario en el todo. Es necesario
que muera el hombre a fin de renacer. Es necesaria, en síntesis,
la dicotomía vida-muerte, dentro del equilibrio de nuestro
mundo cotidiano y del mundo interior.
|
|