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Comentando
Univisión quiere crecer en E.U.
Sergio Muñoz Bata*
El Diario de Hoy
sergio.munoz@latimes.com
La
posible venta de la cadena radial en español más grande
de Estados Unidos a Univisión, la cadena de televisión
más grande en la nación, pone a prueba la capacidad
de la Comisión Federal de Comunicaciones para regular el
mercado de los medios de comunicación en español
En los medios de comunicación en español, en
Estados Unidos, nadie compite con la cadena Univisión. No
hay periódico escrito en español ni cadena de radio
o televisión que transmita en español que tenga el
público que Univisión tiene. Pero ni este control
casi total del mercado satisface al gigante, y ahora quiere más.
Apenas el año pasado, Univisión creó su propia
compañía productora de discos y ya controla un 25%
del mercado de música latina en Estados Unidos. Ahora, si
la Comisión Federal de Comunicaciones se lo permite, será
dueña también de la cadena radial más grande
en Estados Unidos: La Hispanic Broadcasting Corporation. La HBC
consta de 55 estaciones de radio en todo el país. Cinco de
ellas están en Los Angeles y una lleva cinco años
ocupando el primer lugar de audiencia entre 25 y 54 años
de edad, el grupo más codiciado por los anunciantes.
Si la FCC autoriza la transacción, Univisión controlará
dos tercios del presupuesto publicitario de los medios en español.
Pero eso no es todo. Los artistas contratados por su compañía
disquera podrán promocionar sus discos utilizando los dos
mayores canales de difusión en el país, allanando
así su camino hacia el monopolio.
¿Y la competencia? Pues tendrá que conformarse con
las migajas que caigan del plato de Univisión, pues, como
bien dice el senador estatal por Nueva York Efraín González
Jr., valiéndose de una pregunta retórica: ¿Qué
crees que sucede cuando creas a Shamu? Pues que la ballena se come
a los pescaditos.
Univisión asegura que su apetito no se sacia con pescaditos.
Lo que quiere, aseguran sus ejecutivos, es competir con otras ballenas
más grandes que ella. Incluyendo, por supuesto, a aquellas
que hablan en inglés. Sus rivales en la lucha por el presupuesto
publicitario nacional, dice Univisión, son gigantes como
Walt Disney Company, el conglomerado comercial que, aparte de su
multimillonario negocio principal, los parques de diversiones, cuenta
con cadenas televisivas, de radio y otros negocios.
Una experiencia reciente, la compra de Telemundo, la segunda cadena
de televisión en español hecha por la NBC, que a su
vez es propiedad de la General Electric, en dos mil millones de
dólares, parecería confirmar las afirmaciones de Univisión.
La competencia por el lucrativo mercado hispano, calculado en unos
580 mil millones de dólares anuales, se ha ampliado. Ahora
las grandes empresas y los grandes consorcios televisivos del mercado
en inglés quieren una rebanada más grande del pastel
publicitario y por ello incursionan en el mercado de los medios
en español.
En efecto, según cálculos de la empresa televisiva,
este año las ventas de Univisión llegarán a
los mil doscientos millones de dólares. Una cantidad que
no tiene equivalente entre los medios de comunicación en
español. El problema, sin embargo, es que cuando los gigantes
se enfrentan, el campo de batalla se angosta y los pequeños,
e inclusive los medianos, son desplazados sin remedio. Y no estamos
hablando sólo del arrinconamiento de la comunidad empresarial
latina fuera de cualquier esquema de propiedad de los medios de
comunicación, que naturalmente deberían estar bajo
su control en tanto que sirven a una comunidad que tradicionalmente
ha sido ignorada por los medios de comunicación en inglés.
El asunto central es que cuando una sola compañía
tiene tal poder en el mercado, las otras, simplemente, no pueden
competir y la comunidad a la cual sirve sufre las consecuencias.
Una práctica monopólica de este tipo, además,
dificultaría enormemente el acceso a Estados Unidos de cadenas
de televisión extranjeras, me refiero a cadenas televisivas
mexicanas, colombianas, venezolanas, peruanas, que estuvieran contemplando
ampliar sus operaciones en Norteamérica.
En los próximos meses, la Comisión Federal de Comunicaciones,
o FCC, deberá responder a dos preguntas centrales:
1) ¿Es el mercado hispano un segmento del mercado general
o es un mercado separado?
2) ¿Son la radio y la televisión dos mercados distintos
o compiten en el mismo mercado por el mismo presupuesto publicitario?
Las respuestas de la FCC marcarán el rumbo que seguirán
los medios de comunicación en español en Estados Unidos.
*Miembro del Consejo Editorial de Los Angeles
Times.
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