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Estar
llenos de amor..
Trajo
el amor su cola de dolores,/su largo rayo estático de espinas
y cerramos los ojos porque nada,/porque ninguna herida nos separe
(Neruda).
Janet Cienfuegos
Escenarios
El Diario de Hoy
janet@elsalvador.com
La
vida nos da lecciones siempre, nos enseña cosas nuevas siempre,
nos da oportunidades siempre... Somos nosotros quienes las aprovechamos
o tiramos al cesto de la basura.
No es culpa de tus ojos este llanto:/tus manos no clavaron
esta espada:/no buscaron tus pies este camino:/llegó a tu
corazón la miel sombría.
Es tan fácil buscar culpables. Echarse o echarnos la culpa
no sirve para absolutamente nada. Al final todos nos llevamos una
porción de ella, unos por creer que eran capaces de dar lo
que no tenían, otros por aceptar lo que sabían no
existía.
Las experiencias que se guardan pueden llegar a convertirse en un
verdadero tesoro: las sacamos cuando más lo necesitamos y
ellas se convierten en especie de sanación, que cura más
rápido las heridas.
Cuando el amor como una inmensa ola nos estrelló contra
la piedra dura, nos amasó con una sola harina,/cayó
el dolor sobre otro dulce rostro y así en la luz de la estación
abierta se consagró la Primavera herida.
No todos los dolores son iguales, algunos duran lo que un suspiro,
otros no se van nunca, aprenden a quedarse y nosotros aprendemos
a quererlos... No puede algo doler tanto si viene de un golpe que
se esperaba.
No basta con sembrar amor, hay que saber cultivarlo. De nada sirve
regar la semilla en el campo si se le deja abandonada, si nunca
se le echa agua o se le agrega abono... No basta con decir yo
quiero, hay que materializar esas palabras. Son los hechos
los que hablan de lo que en nuestro corazón habita... No
puedo dar nada cuando mi corazón está vacío,
o sencillamente está ocupado...
El amor es paciente y muestra comprensión./El amor
no tiene celos, no aparenta ni se infla./No actúa con bajeza
ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira
y olvida lo malo./No se alegra de lo injusto, sino que se goza en
la verdad./Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo
y lo soporta todo (Corintios).
Cuando hay amor, no hay odio; el primero tiene una fuerza demasiado
grande como para dar cabida al segundo. No se puede odiar a alguien
cuando se le ha amado en verdad, solo quienes han conocido la verdad
del amor saben que éste es capaz de dar paz en medio de la
tormenta, de alejar el sufrimiento, de mantenernos tranquilos aun
cuando el bote esté haciendo aguas... El amor viene de un
ser supremo, solo quien duda de la existencia de ese ser, puede
dudar de la existencia del amor...
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